miércoles, 16 de julio de 2014

Capítulo Diez: Vanessa.



Narra Harry.

-¿Quieres dejar de presionar al pobre muchacho? –me regañó Gia cuando volví a entrar en nuestra habitación. No había podido resistir la tentación de recordarle a Louis que tenía que ir a recoger a Vanessa.
-Solo quería asegurarme de que no se echaba atrás.-me defendí metiéndome en la cama, tumbándome a su lado.
-Parece que tienes más ganas tú de que vuelvan que él mismo.-bromeó mi chica.
-Tú no has llegado a verle en sus peores días.-hablé.- Nunca jamás le había visto llorar.-dije ahora más en un susurro.-Pero no le digas que te lo he contado, que va de duro y no quiere arruinar su reputación.-ella rio.
-Tú tampoco has sufrido a la Des llorona.-suspiró.- Son un par de tontos.
-Nosotros también lo fuimos.-hablé pasando un brazo por sus hombros, haciendo que apoyara la cabeza sobre mi pecho.- ¿Recuerdas todo el plan que montaron?
-¡Cómo olvidarlo! ¡Me dejaron encerrada contigo! –soltó una carcajada.- ¿También fue idea de Zayn? –me encogí de hombros.
-No lo sé. El caso es que terminó funcionando.
-A medias solo.-me corrigió.- No quise volver contigo.
-Pero terminaste haciéndolo.-dije.- Admítelo, no podías vivir sin mí, me echabas de menos.
-No seas tan creído.-me dio un pequeño empujón.
-Sabes que tengo razón.-murmuré antes de recibir otro golpe por su parte mientras una gran sonrisa se dibujaba en su cara.


Narra Taylor.

Fuimos saliendo todos de nuestras habitaciones poco a poco, a medida que nos íbamos despertando y terminamos juntándonos en la cocina para desayunar. A excepción de Louis, claro. Él ya estaba en la estación, recogiendo a nuestra querida amiga.

-Chicos, ¿os importa si paso fuera la mañana? –preguntó Des tras beber un sorbo de zumo de naranja.
-¿Dónde vas a ir?
-Por ahí, duendecillo.-le contestó.- No pretenderás que me quede aquí mientras está la víbora.-
-Pero se suponía que estas vacaciones eran para que estuviéramos todos juntos.-repliqué.
-No he sido yo la que ha invitado a Vanessa.-contraatacó mirándonos a todos. Punto para Des.
-Pero ¿qué vas a hacer tú por ahí sola toda la mañana? –preguntó Harry.
-Llamaré a Peter, si así os quedáis más tranquilos.-dijo.-
-A la hora de la comida te quiero ver aquí.-la dijo Jessica. Nos echamos a reír, acababa de parecerse a nuestras madres.
-Prometido.-seguidamente empezó a besar la mejilla derecha de cada uno antes de subir a su habitación.

Los demás seguimos desayunando. Obviamente, las vacaciones eran para pasarlas juntos, para divertirnos los diez pero sabíamos que no podíamos impedírselo. Vanessa y ella se odiaban a muerte. No podíamos retenerla allí con nosotros. Las cosas ya estaban bastante tensas. Mejor no empeorarlas.

-Pasadlo bien.-nos dijo antes de irse.
-Igualmente.-gritamos al unísono antes de escuchar como la puerta se cerraba.

Narra Zayn.

Des se despidió de nosotros cuando estábamos ya recogiendo todo lo que habíamos usado en el desayuno.

-¿Preparado, Malik? –me dijo Harry, secándose las manos con un trapo de cocina. Sonreí negando con la cabeza. Se lo estaba tomando como un juego y en cambio yo, no podía evitar sentirme culpable.
-Vamos a ello antes de que lleguen.-contesté.
-Solo faltaba que también nos pillara Vanessa.-añadió Liam.
-¿Nos ayudas, Niall? –le pregunté.

-¿Es necesario? –dijo con cara de pocos amigos.
-Vamos, Des ya sabe que tú también estás en el ajo.-habló Hazza.- ¡Échanos una mano!
-Si no hay más remedio.-era al que menos gracia le hacía pero sabía que si no nos ayudaba y todo funcionaba, Harry se lo estaría restregando durante el resto de su vida.
-¿Hay algo que podamos hacer nosotras? –se ofreció Bec.
-Avisarnos si llegan.-indiqué.

Subimos directos a la habitación que Louis ocupaba aunque antes yo pasé a recoger el ordenador y la cámara. Dos elementos importantes en el plan. Entre los chicos y yo lo montamos todo y, en apenas unos minutos, estaba listo. Habíamos colocado la webcam encima del armario. Lugar en el que pasaría perfectamente desapercibida. La conectamos a mi portátil y comprobamos que funcionara. La dejaríamos conectada y ya estaba todo preparado para cuando Louis “atacara” y le sacara la información que necesitábamos a la jefa de las animadoras.

Narra Gianna.

El timbre nos puso sobre aviso, así que mientras yo me dirigía hacia la puerta para abrir a Louis y su acompañante, Rebecca salió disparada escaleras arriba para avisar a los chicos de que nuestra invitada había llegado. Abrí la puerta intentando esbozar una sonrisa que no fuera demasiado falsa y me encontré con aquellos dos: Louis con una cara demasiado seria para ser él y ella con una llena de felicidad y superioridad, como normalmente.

-Hola Gia.-me saludó.
-Bienvenida.-dije invitándola a pasar.
-¿Me habéis preparado algo de desayunar? ¡Me muero de hambre! –exclamó algo dramática. Y aquí empezaba nuestro fin de semana.
-Que seas nuestra invitada no quiere decir que tengamos que servirte.-habló Niall bajando las escaleras acompañado por el resto de los chicos y su novia.

Pude ver de reojo como Harry le hacía un gesto a Louis para que saliera en defensa de Vanessa. Tenía que esmerarse en que aquella pantomima pareciera lo más real posible y, de momento, no lo parecía en absoluto. Al contrario, se veía a leguas que no era bien recibida en aquella casa.

-Ya te preparo yo algo.-habló el castaño al fin.- Ven, te enseñaré nuestra habitación primero.-tiró de la mano de la chica y ambos se perdieron escaleras arriba.

Narra Liam.

-¡No la soporto! En serio, no puedo con ella.-murmuró Niall en cuanto desaparecieron.
-Tranquilo, irlandés.-le calmé.- Solo son dos días.

-Serán eternos.-exclamó Jessica y todos reímos. Tenía razón.
-Propongo que dejemos de pensar en ella y vayamos a darnos un chapuzón esta vez con la ropa adecuada.-intervino mi novia.
-¡Eso! ¡Dejemos a esos dos que se apañen como puedan! –habló Harry.
-Pobre Louis.-murmuró Zayn.
-¿Tenemos que recordarte que esto es idea tuya? –le dijo Jess bromeando.
-No, no es necesario.

Tras aquella pequeña charla, subimos rápidamente a nuestras respectivas habitaciones para cambiar nuestro atuendo por algo más adecuado para bajar a pasar la mañana en la playa. Una vez estuvimos listos, nos volvimos a reunir en la entrada.

-¿Dónde vais? –ahí estaba la capitana de nuevo.
-A la playa.-contestó Rebecca, algo seca.
-¿Quieres que vayamos con ellos? –preguntó Louis. Ahí estaba él, interpretando el papel que entre todos le habíamos impuesto a la fuerza.
-¿A la playa? ¡Ni loca! ¿O es que acaso quieres que se me estropee el pelo? –todos reprimimos una gran carcajada. Aquella chica realmente era más tonta de lo que pensábamos.
-Nosotros nos vamos.-dije.- Volveremos a la hora de comer.
-Pasadlo bien, chicos.-se despidió Louis.
-Lo mismo digo.-contestó Harry tras guiñarle un ojo disimuladamente.

Narra Rebecca.

Salimos de casa y, haciendo el mismo camino que recorrimos el día anterior, llegamos a la playa. Hoy había más gente debido a que era sábado así que nos costó un poco más encontrar un hueco en la arena sobre el que extender todas nuestras toallas.
Pasamos una mañana bastante divertida: unos bañándose, otros tomando el sol, algunos jugando a las cartas, otros paseando y alguno incluso dando una cabezada de vez en cuando pero, por supuesto, no faltaron risas.

-Creo que deberíamos ir recogiendo.-afirmó Liam tras mirar la hora en su teléfono móvil.
-Sí, así comprobamos que Louis siga vivo.-bromeó Harry.

Recogimos todos nuestros bártulos y pusimos rumbo a casa de nuevo. Justo cuando entrábamos en la calle donde mis tíos tenían la casa, vimos a Des, acompañada por Peter, que se dirigía en la misma dirección que nosotros. Empezamos a hacerla señas para que nos viera pero no lo conseguimos. Precisamos de la ayuda del chico rubio que iba con ella para que se diera cuenta de que estábamos allí.

-No os había visto, chicos.-dijo acercándose.
-¿No me digas? No nos habíamos dado cuenta.-bromeó Zayn haciéndonos reír.
-Nos vemos luego, ¿no? –preguntó Peter tras saludarnos.
-¡Esta noche fiesta! –gritó Gia entusiasmada.

Narra Louis.

La ofrecí ir a la playa con los demás con la esperanza de que aceptara y así, podría librarme de pasar toda la mañana en su compañía. Pero, para variar, no había tenido suerte. Me tocó hacerle el desayuno y después, recogerlo todo. Luego, habíamos pasado al salón, se había acomodado en el sofá y había empezado a hablar sin parar sobre un montón de cosas que solo le interesaban a ella. Llevaba tan solo unas horas junto a ella y ya quería estrangularla o meterla en una cajita y mandarla bien lejos, a algún sitio en el que fuera imposible encontrármela de nuevo. ¡Esto era insoportable! Me daban ganas de  mandar el estúpido plan a la mierda. Ya intentaría recuperar a Des a mi manera. O no.

-¿Louis? ¿Me estás escuchando? –dijo interrumpiendo mis pensamientos.
-¿Eh? ¿Qué? -¡Genial, ahora parezco un idiota!
-Llevas toda la mañana un poco raro.-afirmó mirándome.- ¿No te interesa lo que te estoy contando? -¡No, por supuesto que no! Si supieras por qué estás aquí…
-¡Claro que sí! –dije rápidamente. Venga, Lou. Piensa una excusa creíble. ¡Deprisa!- Es solo que…-tragué saliva disimuladamente antes de continuar. ¡Allá vamos con el plan! –Estaba pensando en que tenemos la casa solo para nosotros y estamos aquí…hablando.-su sonrisa me indicó que había pillado mi indirecta y que estaba encantada con la idea. Me estaba acercando a ella para besarla cuando sonó el timbre. ¡Gracias chicos! ¡Así no hay manera!


Narra Destiny.

Pasamos a la cocina para ponernos a hacer la comida. Todo discurrió con normalidad, hablamos mientras comíamos, Vanessa soltaba algún comentario de los suyos pero yo, simplemente, intentaba ignorarla entablando conversación con Harry y Niall. La tarde pasó sin pena ni gloria y cuando nos dimos cuenta estábamos arreglándonos para salir.

-¿Crees que puedes hacer que Louis vuelva contigo solo por arreglarte un poco? –¿Es que no podía hacer como yo y pasar de mí?
-No quiero volver con Louis.-contesté. Ella soltó una carcajada irónica.
-Por favor, se te ve a la legua que sigues enamorada de él.-Respira Des, cuenta hasta diez. 1, 2, 3…-Al contrario que él, claro. ¿Por qué te crees que estoy aquí? El pobre necesitaba algo de cariño.-4, 5, 6…-Bueno, cariño y lo que no es cariño. Tú ya me entiendes.-dijo dándome un pequeño codazo.-7, 8…
-No me interesa.-dije dándome la vuelta, intentando escapar de allí.
-Hemos pasado una mañana tan divertida.-9, 10…¡Esto no sirve, a la mierda!
-Quiero que te quede bien claro una cosa.-dije encarándola.- No quiero saber nada de ti ni de Louis, ¡por mí te lo puedes tirar las veces que quieras!-la discusión se nos fue un poco de las manos y cuando me quise dar cuenta, alguien me tenía agarrada por la cintura porque había intentado pegarla.
-Tranquilízate, Des.
-¡Suéltame, Louis! No le voy a hacer nada a tu querida novia.-grité haciendo que me bajara.- Pero dile que no se vuelva a acercar a mí, llévatela  a la cama y dejadme tranquila de una vez.

Narra Niall.

Las voces que venían del piso inferior nos alertaron y, tal y como pensábamos, eran Des y Vanessa discutiendo una vez más. Louis las separó antes de que llegaran a las manos y yo me encargué de llevarme a Des de allí. Ya nos encontraríamos con todos en la plaza. Caminamos en silencio mientras yo la abrazaba por los hombros. Poco después, conseguí que se le pasara el cabreo haciéndola reír con alguna de mis tonterías y fuimos al punto de encuentro. Una vez allí, nos dirigimos guiados por Peter hasta un pequeño local. Entramos y mientras algunos fuimos directos a la barra a pedir algo de beber, otros caminaron a la mini pista de baile.

-¿Lo estás pasando bien, mariposilla? –le pregunté cuando se sentó a mi lado. Ella asintió sonriendo.- Hey, ¿y esa sonrisa? Hace una hora estabas completamente amargada.-bromeé.
-No puedo dejar que vean que me afecta.-admitió.- Es lo que quieren. Verme mal. Y no lo pienso permitir.
-¡Así se habla! –la animé.- Pero ¿seguro que no tiene nada que ver un chico rubito llamado Peter? –pregunté y ella me miró frunciendo el ceño. Cuando quería hacerse la tonta, lo hacía de maravilla.- Oh, venga, Des, ¿te gusta? –por unos segundos vi  el líquido de su boca ir directo a mi cara. Por suerte, lo evitó.
-Claro que no. ¿Por qué lo dices?
-Te conozco bien, señorita.

-Tan solo es un buen amigo.-afirmó.- Además, si me gustara, ya te lo habría dicho.

Narra Jessica.

-Estoy agotada.-exclamé tirándome, literalmente, en la cama. Zayn se rió e imitó mi acción.
-Si pararas de bailar tan solo un poco, no estarías así.
-¡Perdón por querer pasarlo bien! –dije fingiendo que su comentario me había molestado. Volvió a reír.
-Perdonada.-contestó divertido antes de besarme en los labios durante unos segundos. Después, se levantó y cogió el ordenador antes de sentarse sobre la cama con las piernas cruzadas, a lo indio.
-¿Dónde vas con eso a estas horas? –pregunté curiosa.
-Tengo que asegurarme de que el plan está en marcha.-resoplé.- Louis me ha dejado bien claro que no quiere llegar a más de lo necesario con ella, así que, me toca vigilarlos y si consigue sacarla algo, alguien tiene que ir a interrumpir.
-Pues si no te importa, vigilas tú solo, yo me voy a dormir.
-Eres de gran ayuda, Jess.-me sacó la lengua mientras yo me ponía el pijama.
-Bueeeeeno, me quedaré despierta.-accedí tumbándome a su lado, apoyando mi cabeza sobre su hombro.- Pero solo un rato.
-Gracias.-besó mi cabeza mientras conectaba con la cámara de la habitación de Louis.

Se veía todo bastante oscuro pero se los distinguía a ambos a la perfección. Ambos estaban en la cama, besándose mientras Louis la acariciaba.

-Vamos, Louis, tú puedes.-animaba Zayn y yo reía. Aquella situación era algo incómoda.-Déjame tus cascos, por favor, están diciendo algo.-Los cogí del cajón y se los pasé. Los enchufó y escuchó atentamente.- ¡Sí, sí! Es que lo sabía. ¡Lo tenemos, Jess! –exclamó contento, susurrando. La camiseta de Louis ya había volado por los aires y ella estaba en ropa interior.- Avisa a Harry, él es el experto en interrumpir.



¡Hola chicas! Hoy paso rapidísimo, espero que os haya gustado el capítulo. Sé que llevo muchísimo sin subir pero entre el viaje que hice a Londres y la semana pasado con todo lo del WWAT pues no he tenido apenas tiempo. Intentaré subir la semana que viene el siguiente. Muchas gracias por ser tan pacientes. 
Love,
Sarai.
 

lunes, 30 de junio de 2014

Perdón.

¡Hola chicas!

Querréis matarme y no tengo disculpa alguna porque llevo mil sin subir capítulo...Lo siento, de verdad pero es que estas últimas semanas aunque estaba de vacaciones, no he tenido tiempo. He estado de aquí para allá y no he podido sentarme a escribir. Esta semana me temo que tampoco tendréis capítulo. Esta tarde me voy a Londres y estaré allí hasta el domingo y vuelvo tarde así que, evidentemente, no podré subir...Pensaba hacerlo antes de irme pero no me ha dado tiempo. Lo siento mucho. Os prometo que el lunes que viene o el martes tendréis capítulo de una de las dos fics SEGURO. Hasta entonces...os dejo un mini muy mini adelanto...Muchas gracias por vuestra paciencia.



"-¿Preparado, Malik? –me dijo Harry, secándose las manos con un trapo de cocina. Sonreí negando con la cabeza. Se lo estaba tomando como un juego y en cambio yo, no podía evitar sentirme culpable.
-Vamos a ello antes de que lleguen.-contesté.
-Solo faltaba que también nos pillara Vanessa.-añadió Liam.
-¿Nos ayudas, Niall? –le pregunté.
-¿Es necesario? –dijo con cara de pocos amigos.
-Vamos, Des ya sabe que tú también estás en el ajo.-habló Hazza.- ¡Échanos una mano!
-Si no hay más remedio.-era al que menos gracia le hacía pero sabía que si no nos ayudaba y todo funcionaba, Harry se lo estaría restregando durante el resto de su vida.
-¿Hay algo que podamos hacer nosotras? –se ofreció Bec.
-Avisarnos si llegan.-indiqué."



Love,
Sarai.

lunes, 9 de junio de 2014

Capítulo Nueve: Traición.





Narra Destiny.

Niall me hizo caso y volvió a meterse en la casa para dejarme sola. Decidí caminar durante un rato hasta llegar a la playa. Una vez allí, me descalcé para sentir la arena en mis pies y me acerqué a la orilla para sentarme. Empecé a darle vueltas a todo lo que había pasado últimamente mientras miraba el horizonte. ¿En serio iba a tener que pasar todo un fin de semana bajo el mismo techo que Vanessa? Al parecer sí, nadie se había opuesto a aquello y me tocaría sufrir su presencia. ¡De locos, vamos!

-¿Dónde te has dejado a tus amigos? –aquella voz me sobresaltó pero en seguida la reconocí: Peter.
-Se han quedado en casa. Necesitaba despejarme un poco.-expliqué brevemente mientras el rubio se sentaba a mi lado.- ¿Y tú qué? –pregunté y se encogió de hombros.
-He salido a dar una vuelta.-habló.- Oye Des, ¿estás bien? –ladeó la cabeza con el ceño fruncido.
-Sí, no te preocupes.-dije restándole importancia. Alzó una ceja.
-Venga, sé que te ocurre algo, no soy Niall pero puedes desahogarte si es lo que necesitas.-

¡Bingo! Eso era justo lo que necesitaba, desahogarme así que decidí contarle lo que había pasado a Peter. Él ya estaba al corriente de mi situación con Louis por lo que incluso podría servirme de ayuda.

-Y eso es todo.-terminé soltando un suspiro.
-Creo que sé cómo ayudarte.

Narra Liam.

Des había salido despavorida de la casa y Niall, obviamente, había salido tras ella para intentar explicarle todo pero no tuvo éxito, ya que volvió a entrar apenas cinco minutos después.

-¿Y Des? –preguntó Taylor.
-Es la mayor cabezota del universo.-respondió el irlandés, sentándose en el sitio que había ocupado durante la comida.- Quería estar sola.
-Se le pasará.-agregó Jess.
-O irá a peor.-murmuré. Tay me dio en el brazo.

-No le des.-habló Louis.- Liam tiene razón. Seguramente su enfado de ahora no sea nada en comparación con lo que vendrá cuando llegue Vanessa.-
-¿Puedo decir algo? –preguntó Gia rompiendo el silencio que se había formado tras la afirmación de Louis. Todos la animamos a que continuara.- Me siento fatal.-confesó.- Siento que, de alguna manera, la estamos traicionando con todo esto. Es nuestra amiga y estamos compinchados para meterle el enemigo en casa.-afirmó.
-Louis también es nuestro amigo.-habló Harry.
-Pero no es a él al que estamos haciendo daño.-volvió a hablar la castaña.
-Y todo es culpa mía.-dijo Zayn que se había mantenido callado hasta entonces.
-Aquí no hay un culpable.-intervino Rebecca.- Todos pensamos que sería un buen plan.
-Yo no.-contradijo Louis.
-Tú también eres culpable por haber jodido las cosas con ella.-saltó Niall y…¡ya empezaban otra vez los dos!

Narra Jessica.

-Ya sé que me odias, no hace falta que me lo estés repitiendo constantemente.-le respondió Louis.
-Vale ya, chicos.-intentó poner calma Rebecca. Niall se cruzó de brazos y apoyó su espalda en el respaldo de la silla.
-Creo que lo mejor sería que lo dejáramos. Ahora mismo llamaré a Vanessa y yo cogeré el primer tren que vaya a Doncaster.-habló Louis poniéndose de pie, dispuesto a abandonar el salón.
-De eso nada.-dijimos al unísono Bec, Tay y yo.
-Yo estoy con ellas.-dijo Harry.- Hemos llegado a un punto en el que ya no podemos volver atrás. Así que, para bien o para mal, seguiremos con el plan establecido.-afirmó.

Tras ello, Louis salió disparado escaleras arriba y escuchamos un portazo. Los demás, nos dedicamos a quitar la mesa y limpiar el desastre que habíamos organizado en la cocina.

-¡Cómo está el patio! –comenté.
-Nos espera un gran fin de semana.-ironizó Gianna.
-Solo espero que funcione.-habló Tay.-
-Así todo será más fácil.-intervino Rebecca.- Y al menos, no habrá esta tensión en el ambiente.

Terminamos de recoger la cocina y salimos al encuentro de los chicos, que estaban terminando de recoger el salón. Me senté sobre las rodillas de Zayn, que se encontraba en el sofá, con el mando de la televisión en sus manos, buscando algo interesante que pudiéramos ver.

Narra Zayn.

-¿Te pasa algo? –me preguntó Jess en un susurro, acoplada sobre mí mientras todos veíamos una película que no tenía mala pinta. Negué con la cabeza.- ¿Por qué intentas engañarme cuando sabes que nunca lo consigues? –volvió a decir de la misma forma pero esta vez, esbozando una pequeña sonrisa.
-Estoy cansado.-mentí. Me miró alzando una ceja.
-Shhhh.-nos hizo callar Taylor que era la que estaba más metida en la película.
-No te creo, Malik.-habló de nuevo Jess. Resoplé dándome por vencido, ella tenía razón, había llegado a conocerme tan bien que sabía perfectamente cuando estaba mintiéndola.
-Vamos fuera, anda.-se levantó y tiró de mi mano para hacernos salir del salón.
-Usad protección, chicos.-comentó Harry riendo.
-Que gracioso eres, Styles.-le dijo Jess sacándole la lengua y ambos subimos hasta nuestra habitación.- Suéltalo.
-No es nada, en serio, Jess.-me senté en la cama y ella lo hizo a mi lado. Me miró expectante y sabía que hasta que no le dijera algo convincente no pararía.- Es por lo de Louis y Des.-admití.- Me siento fatal. ¿Cómo demonios aceptasteis esa locura, Jess?

-Porque todos queremos que vuelvan a juntarse y, sobre todo, demostrar que Louis no es ningún capullo.-habló cogiendo mi mano entre las suyas.- Y no tienes que sentirte mal, no has hecho nada malo.-fui a interrumpirla pero no me dejó.- Eres un gran chico, Malik.-sonrió.- y todos lo sabemos, aunque se te ocurran locuras como esta.

Narra Gianna.

Estuvimos viendo una película que realmente solo le interesaba a Taylor y, cuando terminó, decidimos salir a dar una vuelta, obviamente no habíamos venido hasta aquí para quedarnos en casa metidos. Subí a la planta superior para avisar a Jess, Zayn y Louis de que íbamos a salir. Llamé primero a la puerta de la pareja.

-Chicos, vamos a salir a dar una vuelta, a inspeccionar un poco esto, ¿os venís? –dije asomando la cabeza por la puerta. Ambos se miraron.
-Claro.-exclamó Jess.
-Voy a preguntarle a Louis.-anuncié y repetí la misma acción aunque a él me costó algo más convencerle de que nos acompañara.

Los cuatro bajamos y nos unimos a los demás para salir a dar esa vuelta. Caminamos guiados por Rebecca que conocía aquel pueblo como la palma de su mano mientras reíamos por alguna anécdota que iba contándonos. Tras un buen rato caminando y por petición nuestra, fuimos hasta la playa.

-Pero si ni siquiera nos hemos puesto ropa para bañarnos.-protestó Liam.
-¿Y qué más da? ¡Pues a lo loco! ¡Con ropa y todo! –dijo divertida Taylor.
-¡O en ropa interior! –añadió Bec.
-¡O sin nada! –y ese era el exhibicionista que tenía por novio.- Vale, vale, he pillado la indirecta.-dijo alzando las palmas, en son de paz, pues le habíamos acribillado entre todos a miradas asesinas.

Narra Harry.

Al final, terminamos dejando en pequeños montoncitos la ropa que llevábamos puesta para meternos en el agua, hacía bastante calor y el mar nos llamaba a gritos. Lo gracioso iba a ser la vuelta: con la ropa seca y la ropa interior completamente mojada pues dudaba mucho de que se nos secara, eran ya casi las siete de la tarde.

-¿A qué hora llega Vanessa? –le pregunté a Louis.
-¿Es necesario hablar de eso ahora? –me respondió haciendo un pequeño gesto señalando a Niall.
-No te va a oír.-dije riendo.
-A las diez.-contestó.
-Vaya.-me sorprendí.-¡Sí que tiene ganas de pasar unos días contigo! –bromeé dándole un codazo.

-Harry Edward Styles ¿quieres dejar de cachondearte de mí? –dijo colocando los brazos cruzados sobre su pecho y con cara de pocos amigos.
-Perdón.-me disculpé.- Liam, Zayn y yo nos encargaremos de colocar la cámara en la habitación mientras tú vas a buscarla y ya solo quedará…-dejé la frase en el aire.
-Solo quedará que intente acostarme con ella para que hable. ¡Facilísimo, vaya! –protestó.- ¿Zayn no estaría bebido cuando se le ocurrió esto, verdad? –me eché a reír y puse un brazo sobre su hombro.
-Todo va a salir bien, ya verás.

Nos dirigimos fuera del agua, a la zona donde se encontraban los demás aunque había dos personas que no habían llegado con nosotros: Des y un chico rubio.

-¿Quién es ese que está con Des? –preguntó Louis con el ceño fruncido.
-Ni idea.

Narra Taylor.

Decidimos salir del agua para intentar que se nos secara la ropa antes de volver a casa pero Louis y Harry se quedaron un rato más.

-¿Aquella no es Destiny? –preguntó Rebecca señalando hacia la izquierda.
-Juraría que sí.-habló Niall.- ¿No es ese Peter? –le preguntó a Jess que asintió con la cabeza.
-¡DES! –empezamos a gritar entre todos mientras movíamos los brazos exageradamente hasta que captamos su atención. Seguidamente, se levantó acompañada por aquel muchacho y se acercaron a nosotros.
-¿Qué hacéis aquí? –preguntó ella, bastante más calmada que cuando había salido de casa horas atrás.
-Decidimos salir a dar una vuelta y hemos terminado aquí.-explicó Zayn.
-No os he presentado.-habló.- Él es Peter, Peter ellos son Tay, Liam, Gia, Zayn, Jess, Becca y Niall.-tras la breve presentación, todos coreamos un “encantados”.-Por cierto.-ella tomó de nuevo la palabra.- Siento haberme ido antes así.-se disculpó.
-No importa.-dijo Liam en seguida.
-Menuda me habéis liado, eh.-dijo negando con la cabeza.- Pero no puedo enfadarme con vosotros, soy así de tonta.-todos reímos y, Gia y yo que la teníamos al lado, la abrazamos.
-¡Pero si ha vuelto la fugitiva! –gritó Harry cuando él y Louis se acercaron a nosotros.
-Como te gusta el drama, Harold.-le contestó.
-Hazza, Lou.-habló Jess.- él es Peter, un amigo de Des.
-Encantado.-dijeron los dos aunque el de los ojos azules no pudo evitar poner mala cara al ver a ese amigo de su chica.

Narra Niall.

Hasta la hora de la cena estuvimos allí, tirados en la arena charlando. Luego, Peter se ofreció muy amablemente a llevarnos a cenar a un sitio según él, bastante chulo y, dado que la ropa se nos había secado contra todo pronóstico, aceptamos con gusto. Bueno, no todos. No había podido evitar fijarme en Louis y estaba a punto de lanzarse sobre Peter y cargársele. En el fondo, me alegraba, así al menos, conocería cómo iba a sentirse mi amiga durante el fin de semana con la jefa de las animadoras rondando por allí.

-¿Os hace un poco de fiesta ahora? –habló Peter.
-Yo creo que paso.-dijo Taylor.- Estoy agotada.
-¿Por qué no lo dejamos para mañana mejor? –propuso Des.

Todos aceptamos así que, quedamos en vernos al día siguiente con Peter en la plaza del pueblo después de cenar. Tras despedirnos de él, emprendimos el camino de vuelta a casa. Poco a poco, cada uno fue subiendo hasta su habitación aunque retuve a Des cuando quiso hacerlo.

-Lo siento mucho, mariposilla.

-No te preocupes, duende.-sonrió.- Voy a seguir queriéndote igual.-ambos nos abrazamos.- Y ahora, ¿por qué no vas a arreglar las cosas con Rebecca de una vez, eh?
-Eso haré.-sonreí.
-Suerte, duendecillo.-besó mi mejilla.
-Gracias, Des. Te quiero.
-Y yo a ti.-la vi subir las escaleras y Bec salió de la cocina, con un vaso de agua entre sus manos.
-¿Dónde crees que vas? –le dije cuando la vi poner un pie sobre el primer escalón.- Creo que tenemos una charla pendiente, ¿no? –asintió y, tras dejar el vaso de nuevo en la cocina, salimos fuera.

Narra Rebecca.

-Creo que lo primero que debo hacer es pedirte perdón, Nialler.-hablé tras unos segundos de silencio.- Siento comportarme así y montarte esas escenitas, de verdad.-suspiré.- pero es que creo que nunca lograré entender la relación que tenéis Des y tú.-admití.
-Es muy sencillo, Bec.-dijo mirándome.- Tú sabes perfectamente que cuando me mudé a Doncaster, me costó muchísimo adaptarme y que solo la tenía a ella como amiga.-explicó.- Desde el principio conectamos, no me preguntes cómo ni por qué con ella porque no lo sé.-se encogió de hombros.- Solo sé que la considero una hermana y esa es nuestra única relación. Además, compartimos adoración por la música. No sé qué es lo que no entiendes de esa parte, la verdad.-confesó.
-Lo que no entiendo es por qué te pones así, por qué el otro día reaccionaste de esa manera.-se pasó la mano por la cara y el pelo, en señal de frustración frente a mi cabezonería.
-Te he dicho que es como mi hermana pequeña.-volvió a decir.- Simplemente quiero protegerla, que no le hagan daño y sé que después de lo que pasó en Italia, esto podría hundirla totalmente.-nuevamente se hizo el silencio entre nosotros hasta que él decidió romperlo.- Bec, entiende que os quiero a las dos pero no de la misma forma.-cogió mi mano, entrelazando sus dedos con los míos.- Nunca podré querer a nadie como te quiero a ti, ¿de acuerdo?
-Prometo no volver a ponerme celosa de ella.-susurré.
-No.-dijo haciendo desaparecer la distancia que separaba nuestros cuerpos.- Prométeme que no volverás a dudar de mis sentimientos hacia ti.
-Lo prometo.-murmuré antes de que sus labios y los míos volvieran a juntarse, algo que había echado de menos en los últimos días.

Narra Louis.

La alarma de mi teléfono móvil que yo mismo había programado la noche anterior sonó, haciéndome saber que debía levantarme si quería llegar a tiempo a recoger a Vanessa. Resoplé aun tumbado en la cama, mirando al techo, se avecinaba un fin de semana bastante duro y largo, por no decir eterno. ¿Y si no iba y la dejaba plantada en la estación? Total, ¿qué más daba? Al parecer, Des había encontrado repuesto. El tal Peter ese. El musculitos rubio.

-Levántate, Tommo. Tienes cosas que hacer.-dijo Harry asomándose por la puerta de mi habitación. ¡Ni siquiera había llamado! ¡Maleducado!
-Ya voy, Harry, ya voy. Tú vuelve a la cama a darle la lata a tu novia.-protesté.

Salí de la cama con pesadez y me dirigí al baño para darme una ducha y despejarme. Me vestí con unos vaqueros y una camiseta sin mangas básica. Bajé las escaleras guardando el móvil en el bolsillo trasero del pantalón. Pasé a la cocina antes de irme para coger algo para comer y allí me encontré con Des. Momento incómodo donde los haya.

-Buenos días.-la saludé.

Estaba sentada en la encimera con su pijama de pantalón corto y tirantes, tomándose un vaso de leche. No pude evitar recorrerla con la mirada, aún a primera hora de la mañana seguía estando tan preciosa como siempre.

-Buenos días.-me contestó en voz baja y salió de allí sin decir nada más.

Caminé hasta la estación de tren y me quedé en un banco esperando a que Vanessa llegara. Poco después, la vi aparecer tirando de una maleta gigante y nada más llegar donde yo me encontraba, se tiró a mis brazos, sin darme tiempo a reaccionar cuando puso sus labios sobre los míos. Pensé en apartarme pero entonces la voz de Harry apareció en mi cabeza: “Todo va a salir bien, Tommo. Hazlo creíble.”


Hola chicas. ¿Qué tal estáis? Ya en la recta final del curso, ¿no? Supongo que ocupadísimas y hasta arriba de exámenes y trabajo. No tengo perdón ni excusa por no haber subido. Es verdad que he estado de aquí para allá estos días que ya estoy de vacaciones pero también debo decir que he hecho un poco el vago. Eso y que me está costando muchísimo escribir esta fic -mi cabeza ya está dándole vueltas a ideas para nuevas fics- pues no ha ayudado mucho a que subiera antes. Prometo subir cada semana un capítulo, como he hecho siempre, de verdad. Y ahora...¿qué os ha parecido? El plan se acerca...¿qué decís, saldrá bien o no? Pronto lo sabréis. El capítulo de hoy se lo quiero dedicar a Cris, mi querida señorita Horan, por darla largas con este caítulo y a todas las que empezáis mañana la selectividad. ¡Mucha suerte! Muchisimas gracias por seguir ahí a pesar de que sea una pesada y no suba cuando debería. 
Love,
Sarai.