lunes, 30 de junio de 2014

Perdón.

¡Hola chicas!

Querréis matarme y no tengo disculpa alguna porque llevo mil sin subir capítulo...Lo siento, de verdad pero es que estas últimas semanas aunque estaba de vacaciones, no he tenido tiempo. He estado de aquí para allá y no he podido sentarme a escribir. Esta semana me temo que tampoco tendréis capítulo. Esta tarde me voy a Londres y estaré allí hasta el domingo y vuelvo tarde así que, evidentemente, no podré subir...Pensaba hacerlo antes de irme pero no me ha dado tiempo. Lo siento mucho. Os prometo que el lunes que viene o el martes tendréis capítulo de una de las dos fics SEGURO. Hasta entonces...os dejo un mini muy mini adelanto...Muchas gracias por vuestra paciencia.



"-¿Preparado, Malik? –me dijo Harry, secándose las manos con un trapo de cocina. Sonreí negando con la cabeza. Se lo estaba tomando como un juego y en cambio yo, no podía evitar sentirme culpable.
-Vamos a ello antes de que lleguen.-contesté.
-Solo faltaba que también nos pillara Vanessa.-añadió Liam.
-¿Nos ayudas, Niall? –le pregunté.
-¿Es necesario? –dijo con cara de pocos amigos.
-Vamos, Des ya sabe que tú también estás en el ajo.-habló Hazza.- ¡Échanos una mano!
-Si no hay más remedio.-era al que menos gracia le hacía pero sabía que si no nos ayudaba y todo funcionaba, Harry se lo estaría restregando durante el resto de su vida.
-¿Hay algo que podamos hacer nosotras? –se ofreció Bec.
-Avisarnos si llegan.-indiqué."



Love,
Sarai.

lunes, 9 de junio de 2014

Capítulo Nueve: Traición.





Narra Destiny.

Niall me hizo caso y volvió a meterse en la casa para dejarme sola. Decidí caminar durante un rato hasta llegar a la playa. Una vez allí, me descalcé para sentir la arena en mis pies y me acerqué a la orilla para sentarme. Empecé a darle vueltas a todo lo que había pasado últimamente mientras miraba el horizonte. ¿En serio iba a tener que pasar todo un fin de semana bajo el mismo techo que Vanessa? Al parecer sí, nadie se había opuesto a aquello y me tocaría sufrir su presencia. ¡De locos, vamos!

-¿Dónde te has dejado a tus amigos? –aquella voz me sobresaltó pero en seguida la reconocí: Peter.
-Se han quedado en casa. Necesitaba despejarme un poco.-expliqué brevemente mientras el rubio se sentaba a mi lado.- ¿Y tú qué? –pregunté y se encogió de hombros.
-He salido a dar una vuelta.-habló.- Oye Des, ¿estás bien? –ladeó la cabeza con el ceño fruncido.
-Sí, no te preocupes.-dije restándole importancia. Alzó una ceja.
-Venga, sé que te ocurre algo, no soy Niall pero puedes desahogarte si es lo que necesitas.-

¡Bingo! Eso era justo lo que necesitaba, desahogarme así que decidí contarle lo que había pasado a Peter. Él ya estaba al corriente de mi situación con Louis por lo que incluso podría servirme de ayuda.

-Y eso es todo.-terminé soltando un suspiro.
-Creo que sé cómo ayudarte.

Narra Liam.

Des había salido despavorida de la casa y Niall, obviamente, había salido tras ella para intentar explicarle todo pero no tuvo éxito, ya que volvió a entrar apenas cinco minutos después.

-¿Y Des? –preguntó Taylor.
-Es la mayor cabezota del universo.-respondió el irlandés, sentándose en el sitio que había ocupado durante la comida.- Quería estar sola.
-Se le pasará.-agregó Jess.
-O irá a peor.-murmuré. Tay me dio en el brazo.

-No le des.-habló Louis.- Liam tiene razón. Seguramente su enfado de ahora no sea nada en comparación con lo que vendrá cuando llegue Vanessa.-
-¿Puedo decir algo? –preguntó Gia rompiendo el silencio que se había formado tras la afirmación de Louis. Todos la animamos a que continuara.- Me siento fatal.-confesó.- Siento que, de alguna manera, la estamos traicionando con todo esto. Es nuestra amiga y estamos compinchados para meterle el enemigo en casa.-afirmó.
-Louis también es nuestro amigo.-habló Harry.
-Pero no es a él al que estamos haciendo daño.-volvió a hablar la castaña.
-Y todo es culpa mía.-dijo Zayn que se había mantenido callado hasta entonces.
-Aquí no hay un culpable.-intervino Rebecca.- Todos pensamos que sería un buen plan.
-Yo no.-contradijo Louis.
-Tú también eres culpable por haber jodido las cosas con ella.-saltó Niall y…¡ya empezaban otra vez los dos!

Narra Jessica.

-Ya sé que me odias, no hace falta que me lo estés repitiendo constantemente.-le respondió Louis.
-Vale ya, chicos.-intentó poner calma Rebecca. Niall se cruzó de brazos y apoyó su espalda en el respaldo de la silla.
-Creo que lo mejor sería que lo dejáramos. Ahora mismo llamaré a Vanessa y yo cogeré el primer tren que vaya a Doncaster.-habló Louis poniéndose de pie, dispuesto a abandonar el salón.
-De eso nada.-dijimos al unísono Bec, Tay y yo.
-Yo estoy con ellas.-dijo Harry.- Hemos llegado a un punto en el que ya no podemos volver atrás. Así que, para bien o para mal, seguiremos con el plan establecido.-afirmó.

Tras ello, Louis salió disparado escaleras arriba y escuchamos un portazo. Los demás, nos dedicamos a quitar la mesa y limpiar el desastre que habíamos organizado en la cocina.

-¡Cómo está el patio! –comenté.
-Nos espera un gran fin de semana.-ironizó Gianna.
-Solo espero que funcione.-habló Tay.-
-Así todo será más fácil.-intervino Rebecca.- Y al menos, no habrá esta tensión en el ambiente.

Terminamos de recoger la cocina y salimos al encuentro de los chicos, que estaban terminando de recoger el salón. Me senté sobre las rodillas de Zayn, que se encontraba en el sofá, con el mando de la televisión en sus manos, buscando algo interesante que pudiéramos ver.

Narra Zayn.

-¿Te pasa algo? –me preguntó Jess en un susurro, acoplada sobre mí mientras todos veíamos una película que no tenía mala pinta. Negué con la cabeza.- ¿Por qué intentas engañarme cuando sabes que nunca lo consigues? –volvió a decir de la misma forma pero esta vez, esbozando una pequeña sonrisa.
-Estoy cansado.-mentí. Me miró alzando una ceja.
-Shhhh.-nos hizo callar Taylor que era la que estaba más metida en la película.
-No te creo, Malik.-habló de nuevo Jess. Resoplé dándome por vencido, ella tenía razón, había llegado a conocerme tan bien que sabía perfectamente cuando estaba mintiéndola.
-Vamos fuera, anda.-se levantó y tiró de mi mano para hacernos salir del salón.
-Usad protección, chicos.-comentó Harry riendo.
-Que gracioso eres, Styles.-le dijo Jess sacándole la lengua y ambos subimos hasta nuestra habitación.- Suéltalo.
-No es nada, en serio, Jess.-me senté en la cama y ella lo hizo a mi lado. Me miró expectante y sabía que hasta que no le dijera algo convincente no pararía.- Es por lo de Louis y Des.-admití.- Me siento fatal. ¿Cómo demonios aceptasteis esa locura, Jess?

-Porque todos queremos que vuelvan a juntarse y, sobre todo, demostrar que Louis no es ningún capullo.-habló cogiendo mi mano entre las suyas.- Y no tienes que sentirte mal, no has hecho nada malo.-fui a interrumpirla pero no me dejó.- Eres un gran chico, Malik.-sonrió.- y todos lo sabemos, aunque se te ocurran locuras como esta.

Narra Gianna.

Estuvimos viendo una película que realmente solo le interesaba a Taylor y, cuando terminó, decidimos salir a dar una vuelta, obviamente no habíamos venido hasta aquí para quedarnos en casa metidos. Subí a la planta superior para avisar a Jess, Zayn y Louis de que íbamos a salir. Llamé primero a la puerta de la pareja.

-Chicos, vamos a salir a dar una vuelta, a inspeccionar un poco esto, ¿os venís? –dije asomando la cabeza por la puerta. Ambos se miraron.
-Claro.-exclamó Jess.
-Voy a preguntarle a Louis.-anuncié y repetí la misma acción aunque a él me costó algo más convencerle de que nos acompañara.

Los cuatro bajamos y nos unimos a los demás para salir a dar esa vuelta. Caminamos guiados por Rebecca que conocía aquel pueblo como la palma de su mano mientras reíamos por alguna anécdota que iba contándonos. Tras un buen rato caminando y por petición nuestra, fuimos hasta la playa.

-Pero si ni siquiera nos hemos puesto ropa para bañarnos.-protestó Liam.
-¿Y qué más da? ¡Pues a lo loco! ¡Con ropa y todo! –dijo divertida Taylor.
-¡O en ropa interior! –añadió Bec.
-¡O sin nada! –y ese era el exhibicionista que tenía por novio.- Vale, vale, he pillado la indirecta.-dijo alzando las palmas, en son de paz, pues le habíamos acribillado entre todos a miradas asesinas.

Narra Harry.

Al final, terminamos dejando en pequeños montoncitos la ropa que llevábamos puesta para meternos en el agua, hacía bastante calor y el mar nos llamaba a gritos. Lo gracioso iba a ser la vuelta: con la ropa seca y la ropa interior completamente mojada pues dudaba mucho de que se nos secara, eran ya casi las siete de la tarde.

-¿A qué hora llega Vanessa? –le pregunté a Louis.
-¿Es necesario hablar de eso ahora? –me respondió haciendo un pequeño gesto señalando a Niall.
-No te va a oír.-dije riendo.
-A las diez.-contestó.
-Vaya.-me sorprendí.-¡Sí que tiene ganas de pasar unos días contigo! –bromeé dándole un codazo.

-Harry Edward Styles ¿quieres dejar de cachondearte de mí? –dijo colocando los brazos cruzados sobre su pecho y con cara de pocos amigos.
-Perdón.-me disculpé.- Liam, Zayn y yo nos encargaremos de colocar la cámara en la habitación mientras tú vas a buscarla y ya solo quedará…-dejé la frase en el aire.
-Solo quedará que intente acostarme con ella para que hable. ¡Facilísimo, vaya! –protestó.- ¿Zayn no estaría bebido cuando se le ocurrió esto, verdad? –me eché a reír y puse un brazo sobre su hombro.
-Todo va a salir bien, ya verás.

Nos dirigimos fuera del agua, a la zona donde se encontraban los demás aunque había dos personas que no habían llegado con nosotros: Des y un chico rubio.

-¿Quién es ese que está con Des? –preguntó Louis con el ceño fruncido.
-Ni idea.

Narra Taylor.

Decidimos salir del agua para intentar que se nos secara la ropa antes de volver a casa pero Louis y Harry se quedaron un rato más.

-¿Aquella no es Destiny? –preguntó Rebecca señalando hacia la izquierda.
-Juraría que sí.-habló Niall.- ¿No es ese Peter? –le preguntó a Jess que asintió con la cabeza.
-¡DES! –empezamos a gritar entre todos mientras movíamos los brazos exageradamente hasta que captamos su atención. Seguidamente, se levantó acompañada por aquel muchacho y se acercaron a nosotros.
-¿Qué hacéis aquí? –preguntó ella, bastante más calmada que cuando había salido de casa horas atrás.
-Decidimos salir a dar una vuelta y hemos terminado aquí.-explicó Zayn.
-No os he presentado.-habló.- Él es Peter, Peter ellos son Tay, Liam, Gia, Zayn, Jess, Becca y Niall.-tras la breve presentación, todos coreamos un “encantados”.-Por cierto.-ella tomó de nuevo la palabra.- Siento haberme ido antes así.-se disculpó.
-No importa.-dijo Liam en seguida.
-Menuda me habéis liado, eh.-dijo negando con la cabeza.- Pero no puedo enfadarme con vosotros, soy así de tonta.-todos reímos y, Gia y yo que la teníamos al lado, la abrazamos.
-¡Pero si ha vuelto la fugitiva! –gritó Harry cuando él y Louis se acercaron a nosotros.
-Como te gusta el drama, Harold.-le contestó.
-Hazza, Lou.-habló Jess.- él es Peter, un amigo de Des.
-Encantado.-dijeron los dos aunque el de los ojos azules no pudo evitar poner mala cara al ver a ese amigo de su chica.

Narra Niall.

Hasta la hora de la cena estuvimos allí, tirados en la arena charlando. Luego, Peter se ofreció muy amablemente a llevarnos a cenar a un sitio según él, bastante chulo y, dado que la ropa se nos había secado contra todo pronóstico, aceptamos con gusto. Bueno, no todos. No había podido evitar fijarme en Louis y estaba a punto de lanzarse sobre Peter y cargársele. En el fondo, me alegraba, así al menos, conocería cómo iba a sentirse mi amiga durante el fin de semana con la jefa de las animadoras rondando por allí.

-¿Os hace un poco de fiesta ahora? –habló Peter.
-Yo creo que paso.-dijo Taylor.- Estoy agotada.
-¿Por qué no lo dejamos para mañana mejor? –propuso Des.

Todos aceptamos así que, quedamos en vernos al día siguiente con Peter en la plaza del pueblo después de cenar. Tras despedirnos de él, emprendimos el camino de vuelta a casa. Poco a poco, cada uno fue subiendo hasta su habitación aunque retuve a Des cuando quiso hacerlo.

-Lo siento mucho, mariposilla.

-No te preocupes, duende.-sonrió.- Voy a seguir queriéndote igual.-ambos nos abrazamos.- Y ahora, ¿por qué no vas a arreglar las cosas con Rebecca de una vez, eh?
-Eso haré.-sonreí.
-Suerte, duendecillo.-besó mi mejilla.
-Gracias, Des. Te quiero.
-Y yo a ti.-la vi subir las escaleras y Bec salió de la cocina, con un vaso de agua entre sus manos.
-¿Dónde crees que vas? –le dije cuando la vi poner un pie sobre el primer escalón.- Creo que tenemos una charla pendiente, ¿no? –asintió y, tras dejar el vaso de nuevo en la cocina, salimos fuera.

Narra Rebecca.

-Creo que lo primero que debo hacer es pedirte perdón, Nialler.-hablé tras unos segundos de silencio.- Siento comportarme así y montarte esas escenitas, de verdad.-suspiré.- pero es que creo que nunca lograré entender la relación que tenéis Des y tú.-admití.
-Es muy sencillo, Bec.-dijo mirándome.- Tú sabes perfectamente que cuando me mudé a Doncaster, me costó muchísimo adaptarme y que solo la tenía a ella como amiga.-explicó.- Desde el principio conectamos, no me preguntes cómo ni por qué con ella porque no lo sé.-se encogió de hombros.- Solo sé que la considero una hermana y esa es nuestra única relación. Además, compartimos adoración por la música. No sé qué es lo que no entiendes de esa parte, la verdad.-confesó.
-Lo que no entiendo es por qué te pones así, por qué el otro día reaccionaste de esa manera.-se pasó la mano por la cara y el pelo, en señal de frustración frente a mi cabezonería.
-Te he dicho que es como mi hermana pequeña.-volvió a decir.- Simplemente quiero protegerla, que no le hagan daño y sé que después de lo que pasó en Italia, esto podría hundirla totalmente.-nuevamente se hizo el silencio entre nosotros hasta que él decidió romperlo.- Bec, entiende que os quiero a las dos pero no de la misma forma.-cogió mi mano, entrelazando sus dedos con los míos.- Nunca podré querer a nadie como te quiero a ti, ¿de acuerdo?
-Prometo no volver a ponerme celosa de ella.-susurré.
-No.-dijo haciendo desaparecer la distancia que separaba nuestros cuerpos.- Prométeme que no volverás a dudar de mis sentimientos hacia ti.
-Lo prometo.-murmuré antes de que sus labios y los míos volvieran a juntarse, algo que había echado de menos en los últimos días.

Narra Louis.

La alarma de mi teléfono móvil que yo mismo había programado la noche anterior sonó, haciéndome saber que debía levantarme si quería llegar a tiempo a recoger a Vanessa. Resoplé aun tumbado en la cama, mirando al techo, se avecinaba un fin de semana bastante duro y largo, por no decir eterno. ¿Y si no iba y la dejaba plantada en la estación? Total, ¿qué más daba? Al parecer, Des había encontrado repuesto. El tal Peter ese. El musculitos rubio.

-Levántate, Tommo. Tienes cosas que hacer.-dijo Harry asomándose por la puerta de mi habitación. ¡Ni siquiera había llamado! ¡Maleducado!
-Ya voy, Harry, ya voy. Tú vuelve a la cama a darle la lata a tu novia.-protesté.

Salí de la cama con pesadez y me dirigí al baño para darme una ducha y despejarme. Me vestí con unos vaqueros y una camiseta sin mangas básica. Bajé las escaleras guardando el móvil en el bolsillo trasero del pantalón. Pasé a la cocina antes de irme para coger algo para comer y allí me encontré con Des. Momento incómodo donde los haya.

-Buenos días.-la saludé.

Estaba sentada en la encimera con su pijama de pantalón corto y tirantes, tomándose un vaso de leche. No pude evitar recorrerla con la mirada, aún a primera hora de la mañana seguía estando tan preciosa como siempre.

-Buenos días.-me contestó en voz baja y salió de allí sin decir nada más.

Caminé hasta la estación de tren y me quedé en un banco esperando a que Vanessa llegara. Poco después, la vi aparecer tirando de una maleta gigante y nada más llegar donde yo me encontraba, se tiró a mis brazos, sin darme tiempo a reaccionar cuando puso sus labios sobre los míos. Pensé en apartarme pero entonces la voz de Harry apareció en mi cabeza: “Todo va a salir bien, Tommo. Hazlo creíble.”


Hola chicas. ¿Qué tal estáis? Ya en la recta final del curso, ¿no? Supongo que ocupadísimas y hasta arriba de exámenes y trabajo. No tengo perdón ni excusa por no haber subido. Es verdad que he estado de aquí para allá estos días que ya estoy de vacaciones pero también debo decir que he hecho un poco el vago. Eso y que me está costando muchísimo escribir esta fic -mi cabeza ya está dándole vueltas a ideas para nuevas fics- pues no ha ayudado mucho a que subiera antes. Prometo subir cada semana un capítulo, como he hecho siempre, de verdad. Y ahora...¿qué os ha parecido? El plan se acerca...¿qué decís, saldrá bien o no? Pronto lo sabréis. El capítulo de hoy se lo quiero dedicar a Cris, mi querida señorita Horan, por darla largas con este caítulo y a todas las que empezáis mañana la selectividad. ¡Mucha suerte! Muchisimas gracias por seguir ahí a pesar de que sea una pesada y no suba cuando debería. 
Love,
Sarai.

miércoles, 21 de mayo de 2014

Capítulo Ocho: Fowey.



Narra Liam.

Llegamos a la estación de tren de Fowey antes de lo que pensábamos y, tras coger las maletas que se encontraban en un compartimento sobre los asientos, salimos del tren. Recorrimos la estación un poco perdidos hasta encontrar la salida y, una vez lo hicimos, Rebecca pasó a ser la guía por las calles estrechas de aquel pequeño pueblo costero.

-¿Queda mucho? –preguntó Jess.- Estoy harta de arrastrar la maleta por tanta subida y bajada.-se quejó y es que el pueblo estaba situado en la costa pero prácticamente sobre la montaña y claro, las calles estaban cuesta arriba o cuesta abajo.
-No seas pesada.-le recriminó Bec mirando la placa con el nombre de la calle sobra una fachada.-No queda nada.

Volvió a indicarnos y los nueve la seguimos. Al final, tras unos minutos más de caminata, divisamos el agua y la que sería nuestra casa durante los próximos treinta días. Era una casa con la fachada de piedra, con dos plantas y bastante amplia por lo que podíamos ver desde fuera.

-Esta es.-anunció Rebecca.- Un minuto.-pidió mientras empezaba a rebuscar en uno de los bolsillos de su maleta.
-No te habrás dejado las llaves en Doncaster, ¿verdad? –pinchó Harry.
-Claro que no, es solo que.-dijo mientras metía el brazo en el bolsillo todo lo posible.- no las encuentro.
-Venga ya, Bec.-protestó su novio en tono de pocos amigos.
-Busca bien, anda.-le pidió Tay.
-¡Eso he hecho! Pero no están.-contestó ella, algo desesperada.

Narra Rebecca.

Era gracioso ver la cara que se les había quedado a todos al saber mi noticia.

-Mira de nuevo.-me dijo Gia, ya algo desquiciada.
-Si las guardé aquí.-indiqué el bolsillo delantero de la maleta.- Y no están.
-Pues empezamos bien.-le escuché murmurar a Louis y solté una pequeña risita.
-¿Y no tienes alguna copia bajo la maceta o algo así, como en las pelis? –ese era Harry. Me encogí de hombros.
-Creo que no.-respondí.
-¿Y ahora qué? ¿Nos volvemos a casa? –dijo Des empezando a andar en círculos. Ya estaban todos poniéndose demasiado nerviosos.
-Que no cunda el pánico.-hablé.
-¿Cómo puedes estar tan tranquila? –me preguntó Taylor casi indignada.- ¡Estamos en la calle!

No pude aguantarlo más y solté una carcajada, echándome a reír después.

-Se ha vuelto loca.-murmuró Zayn.
-¿Se puede saber qué te hace tanta gracia, Rebecca? –Uy, Nialler nunca me llamaba por mi nombre completo. El enfado iba en serio.
-Me hace gracia que parece que no me conocierais.-hablé, saqué la mano del bolsillo de mi pantalón y agité las llaves.- Era broma, bobos.
-Que graciosilla eres.-me recriminó Liam, al que saqué la lengua.

Me acerqué a la puerta, introduje la llave en la cerradura y la abrí para entrar con mi maleta. Me giré ya en el pasillo, los demás seguían mirándome con cara de pocos amigos desde la calle.

-¿Pensáis quedaros ahí todo el mes o qué? –bromeé.

Narra Zayn.

Después de la pequeña broma de Bec que nos había desesperado a todos bastante, entramos en la casa. Nada más entrar, nos encontramos con un largo pasillo que desembocaba en unas escaleras y en la entrada había un pequeño mueble donde ella depositó las llaves y un espejo. Una vez más, ella volvió a hacer de guía y nos enseñó la planta de abajo que tenía un gran cuarto de baño, una amplia cocina y un salón inmenso bien equipado. Volvimos al salón, donde habíamos dejado las maletas, después del tour por la planta baja.

-Hay seis habitaciones arriba, así que tenemos espacio de sobra.-explicó Bec.- Louis y Des quedaos cada uno en una habitación.
-No esperaba menos.-murmuró ella pero no lo suficientemente bajo para que no la oyéramos.
-Y bueno, no sé, elegid la que queráis.-fue decir esas últimas cuatro palabras y Tay, Jess y Gia salieron corriendo a la planta superior a elegir, la que según ellas sería la mejor habitación. Inmediatamente, Bec las siguió.
-¿Y tú no corres? –le pregunté a Des.
-Es solo una habitación, ¡qué más da! –dijo desganada.
-Venga Des, anímate.-la abracé de lado.- Nosotros no tenemos la culpa de nada de lo que pasó.-susurré para que solo me escuchara ella.- no lo pagues con todo el mundo.

-Lo siento.-esbozó una pequeña sonrisa.- ¿Así mejor? –sonreí.
-Mucho mejor.-besé su mejilla.- Te van a quitar todas las buenas.

Narra Gianna.

Las tres corrimos como si estuviéramos participando en algún tipo de maratón. Una vez conseguimos subir las escaleras lo más rápido posible y sin matarnos en el intento, empezamos a abrir las puertas de las habitaciones que se encontraban a ambos lados del pasillo. Cada una estaba decorada de una manera diferente, bastante modernas.

-¡MÍA! –grité al abrir la puerta de la quinta habitación. Estaba decorada en tonos verdes claros y ese era mi color favorito así que, nos la adjudiqué a Harry y a mí.
-¿Cómo vais? –esa era Rebecca, que nos había seguido más tranquilamente.
-¿Esta es donde te quedabas tú cuando venías? –preguntó Jess haciendo referencia a la segunda empezando por la derecha. Era la única que tenía una cama algo más pequeña que las demás, pintada en tonos rosas.
-Exacto.-afirmó.- Dejársela a cualquiera de los dos enamorados peleados.-dijo y las cuatro reímos.
-Os estoy oyendo.-dijo Des llegando hasta donde estábamos.- Y no somos enamorados.-protestó.- en todo caso, esos sois Niall y tú. Que por cierto, aún ninguno de los dos me ha contado por qué discutisteis.
-Ahora no es el momento.-le dijo Bec.- Yo me pido la amarilla, siempre me ha encantado esa habitación.-
-Eh, esa era la que quería yo.-se quejó Tay.
-Haberlo dicho antes.

Al final, Bec se quedó con la amarilla como decía ella, Tay con una decorada en tonos beiges y marrones, Jess con una pintada en azul, Des se quedó con la que solía ocupar Rebecca y a Louis le dejaron la que quedaba, que era la que usaba el hermano de Bec, con una cama individual.

Narra Niall.

Una vez las chicas eligieron habitación, subimos nosotros con las maletas para empezar a deshacerlas.

-¿Cuál se supone que es la mía? –pregunté en el pasillo.
-Estoy aquí.-Bec asomó la cabeza por la puerta de una de las habitaciones.- A no ser que ya no quieras dormir conmigo, claro.-resoplé y caminé hasta esa habitación.
-Que esté enfadado contigo no significa que dejes de ser mi chica.-dije dejando la maleta en el suelo.

-Odio que estés así conmigo.-confesó mirándome.
-Sabes la razón.-ella asintió.- Pero no vamos a hablar de eso ahora.
-¿Te parece si lo hablamos esta noche?
-De acuerdo.-sonrió levemente.
-Y ahora vamos abajo, ¡hay que organizarse! –esto último lo dijo casi gritando para que el resto la escuchara.

En seguida, todos estábamos de nuevo reunidos en el salón.

-A ver, tenemos que quitarle a esto un poco el polvo acumulado.-empezó a hablar Bec.- y hay que hacer la compra. ¿Cómo nos repartimos?
-Creo que con que vayan tres a comprar es suficiente.-sugirió Harry.- Los demás, a limpiar.
-Perfecto.-habló Taylor.- ¿Voluntarios para hacer la compra? –Rápidamente Des y yo levantamos la mano, siempre nos había gustado ir al supermercado cuando nuestras madres nos mandaban algún recado.
-Cuánto entusiasmo.-dijo Jess riendo.
-Vente con nosotros, es que sabemos cómo hacer divertido ir a la compra.-comentó Des haciéndose la interesante. En realidad, no es que hiciéramos algo en especial, simplemente nos dedicábamos a decir/hacer chorradas.
-Venga, vale.-aceptó Jessica.

Narra Jessica.

Cogimos algo de dinero del bote que habíamos puesto entre todos, hicimos una pequeña lista con lo que debíamos comprar y, después de que Bec nos indicara cómo llegar hasta el supermercado del pueblo, salimos de la casa. Caminamos durante unos minutos y estuvimos a punto de perdernos en dos ocasiones pero al final, conseguimos llegar.

-Yo tacho la lista.-dije con un boli en la mano y la hoja de papel con todo apuntado.
-¡Me pido el carro! –exclamó Niall igual que un niño pequeño.
-Pues me toca ir cogiéndolo todo.-asumió Des y empezamos a hacer la compra.

Recorrimos casi todos los pasillos del local intentando encontrar todo lo que necesitábamos.

-¿Y Des? –le pregunté a Niall, ambos nos habíamos entretenido un poco mirando dulces y de un momento a otro, la rubia ya no estaba con nosotros. Niall dirigió el carro al siguiente pasillo donde la divisamos hablando muy animada con un chico rubio.- ¿Y ese quién es? –le pregunté al irlandés. Este se encogió de hombros.

-Des.-la llamó haciendo que interrumpiera su conversación.- Tenemos que irnos.
-Un minuto.-le contestó y se giró para decirle algo a aquel chico y después despedirse con un beso en la mejilla.-¿Qué? –dijo mientras los dos la mirábamos.
-Ya puedes empezar a contarnos quién era ese chico tan guapo.-exigí y ella rió antes de hablar. Resultaba que aquel era Peter, un chico con el que chocó en Londres y con el que había entablado desde entonces una bonita amistad.

Narra Harry.

Jessica, Destiny y Niall salieron en busca de provisiones mientras que los demás nos quedamos adecentando la casa y como éramos muchos, no tardamos casi nada.

-¿Has puesto el plan en marcha? –pregunté entrando en la habitación que ocuparía Louis. Estaba tumbado sobre la cama. Negó con la cabeza.- ¿Y a qué esperas? Es jueves, debería estar aquí mañana.
-¿Es necesario? –preguntó con pesadez. Él seguía en sus trece, aún no estaba convencido de llevar aquello a cabo.
-Totalmente.-le contesté. Me acerqué a la cama, cogí su móvil que estaba en la mesilla y se lo tendí.- Venga, llámala.-Resopló cogiéndolo.
-¿Piensas quedarte aquí?
-Claro, eres capaz de no hacerlo. Además.-bajé el tono de voz.- me han pedido que te vigile.
-Estáis locos.-afirmó llevándose el teléfono a la oreja y yo me senté, a escuchar la conversación.-Hola Vanessa.-saludó mi amigo.-Sí bueno, verás.-empezó a explicarle.- estamos todos en casa de Rebecca, en la playa y me preguntaba si te apetecía venir a pasar el fin de semana.-un pequeño silencio.- Oh no, claro que no, no te preocupes por eso. Serás bien recibida.-le di un codazo para que dijera algo que la convenciera del todo, algo que no pudiera rechazar.- Además.-se aclaró un poco la garganta.- Necesito.-carraspeó.- Ya sabes, Ness, pasar un gran fin de semana.-¡así se hace, Tommo!- Perfecto, en cuanto sepas la hora, avísame. Otro para ti, preciosa.-y colgó.- Recuérdame que tengo que mataros, a ti el primero.-
-No dirás lo mismo cuando vuelvas a tener a Des entre tus brazos, Tommo.-le di unas palmaditas en el hombro y salí de allí.


Narra Taylor.

Terminamos de limpiar antes de que los tres volvieran de hacer la compra así que, nos quedamos charlando un rato en el sofá. Minutos después, volvieron cargados con un montón de bolsas así que salimos a ayudarlos.

-Id poniendo la mesa.-les dije a Zayn y Liam que estaban aún sentados en el sofá.
-Eso, ¡me muero de hambre! –exclamó Nialler haciéndonos reír.
-¿Ya habéis vuelto? Creí que os habíais perdido por ahí.-broméo Harry bajando por las escaleras.
-Muy gracioso, rizos.-dijo Des apareciendo detrás de él, nada más llegar, ella había subido a su habitación a dejar el bolso.
-Es que se ha entretenido con un amigo.-comentó Jess.
-¿Amigo? ¿Qué amigo? –pregunté mientras Des se enrojecía levemente porque todos la estábamos mirando a ella.
-Un amigo de Londres.-respondió.
-¿De Londres? ¿Cómo se llama? ¿Cuántos años tiene? –empezó a decir mi novio.
-Solo hablaré en presencia de mi abogado, Payne.-bromeó ella entrando en la cocina.
-¿A nosotras tampoco nos lo vas a decir? –dijo Gia mientras colocábamos las cosas en la cocina y empezábamos a preparar algo para comer.
-Si ya sabéis quien es, os hablé de Peter antes del verano.
-¿El del choque? –asintió.
-¿Y por qué yo no me acordaba? –dijo Jess.
-Porque tienes memoria de pez.-contestó Bec.

Terminamos de hacer algo de comer y nos sentamos a la mesa.

-Estás muy callada, Des.-dijo Harry. La verdad es que no había abierto la boca desde que nos sentamos.
-No es nada, solo estaba pensando en por qué demonios mis amigos quieren fastidiarme el fin de semana.-respondió dejándonos a todos boquiabiertos.

Narra Louis.

-No es nada, solo estaba pensando en por qué demonios mis amigos quieren fastidiarme el fin de semana.-respondió ella. Automáticamente todos la miramos. ¿Es que acaso sabía algo del “super” plan?
-¿Por qué dices eso? –preguntó Gia.
-¿Qué por qué? –soltó una risita.- Porque habéis invitado a Vanessa a venir aquí.-habló.- Y no os atreváis a negarlo.-hizo una pausa.- He escuchado como Louis le pedía que viniera para pasar un gran.-pronunció esa palabra con énfasis.- fin de semana. Ninguno dijo nada.- Gracias, eh, a todos, muchas gracias, sois los mejores.-se había cabreado y encima, llevaba razón.- Por eso habéis discutido, ¿no? –habló ahora dirigiéndose a Niall y Bec.- Por eso no querías que viniera, Nialler. ¡Pues podías haber sido más claro! –y dicho esto último, se levantó de la mesa, caminó hacia la puerta y salió cerrando con un fuerte  portazo.
-Des, espera.-dijo Niall levantándose para ir tras ella. Su novia se lo impidió.
-Déjala, Nialler.
-Todo esto es culpa vuestra.-dijo el irlandés y salió de la misma manera que había hecho Destiny.
-No sé en qué estaría pensando cuando se me ocurrió esto.-dijo Zayn.
-Solo querías ayudar.-le dijo Tay.
-La culpa solo la tengo yo, por acceder a vuestras locuras.-hablé pasándome la mano por el pelo. Me levanté y subí a mi habitación para dejarme caer sobre la cama.

Esto era genial, el plan prácticamente no había empezado y ya estaba saliendo de la peor manera posible.

Narra Destiny.

Subí a dejar la mochila que solía usar a modo de bolso en la habitación para ponerme a ayudar a las chicas abajo con la comida. Iba a bajar cuando pasé por la habitación de Louis y le escuché hablando por teléfono.

-Además necesito…Ya sabes, Ness, pasar un gran fin de semana.-le escuché decir. ¿Ness? Esa solo podía ser Vanessa.- Perfecto, en cuanto sepas la hora, avísame. Otro para ti, preciosa.-y colgó.

Escuché algunos pasos y decidí volver a mi habitación. No me lo podía creer. ¿Había invitado a Vanessa? Y lo peor de todo no era eso, si no que los demás lo habían consentido sabiendo todo lo que había pasado. Repito: INCREÍBLE.

Decidí hacer como que no me había enterado de nada y bajé con total tranquilidad, encontrándome con Harry en las escaleras. Tras un pequeño interrogatorio sobre mi encuentro con Peter, hicimos la comida y nos sentamos a la mesa. Y ahí fue cuando no pude más y tuve que explotar, ¿cómo habían sido capaces de eso si eran mis amigos? No daba crédito. Salí de la casa y escuché como poco después, la puerta se cerraba de nuevo. Me giré y vi a Niall seguirme, llamándome.

-No quiero hablar contigo ahora.-dije.
-Des, de verdad que intenté que esto no pasara.
-¿Sí? Pues déjame decirte que fracasaste.-respiré hondo. Era mi mejor amigo, probablemente lo hubiera intentado aunque no con éxito y no quería decirle algo de lo que luego me arrepentiría.- Niall, en serio, necesito estar sola un rato.-

¡Hola chicas! Debería haber subido ayer pero no me encontraba muy bien y no pude acabar el capítulo. ¿Qué os ha parecido? Yo lo veo muy negro, no sé vosotras jajajaja Espero que os haya gustado. Ah bueno, ¿os acordábais de Peter? Salió en el capítulo 48, el del cumple de Des, cuando se choca con él en Londres, he mirado a ver si ya os había puesto una foto de él y como no lo había hecho, he decidido utilizar a Zach Roerig, las que veis Crónicas Vampíricas le reconoceréis facilmente, y le he escogido a él porque es un chico muy mono y me encanta en la serie. Dará que hablar, os lo aviso. Nada más por hoy, os veo el viernes/sábado en Our Little Secret y subiré el siguiente de esta el martes. Muchas gracias.
Love,
Sarai.