miércoles, 13 de agosto de 2014

Capítulo Trece: Caras largas.





Narra Zayn.



-¿Sigue con sus ataques paranoicos, señorita? –la cogí por la cintura desde atrás y se sobresaltó al sentir el contacto de mis manos frías debido al agua.

-Siento haberme puesto así el otro día, de verdad.-se disculpó de nuevo. Había perdido la cuenta de cuántas veces lo había hecho desde el aquel día.

-No hay nada que sentir.-dije apoyando la barbilla sobre su hombro.- Ya lo hemos hablado. No pasa nada, te entraron celos, es normal cuando tienes a un novio como yo.-sentí cómo me miraba de reojo ante mi vanidoso comentario. No pude evitar no soltar una risita.


-Eres un creído asqueroso.-murmuró separándose de mí para encararme.- ¿Qué te parece si me doy una vueltecita por la playa?

-¿Qué te parece si no intentas provocarme? –la imité.- Luego dirás que soy celoso…-dejé la frase en el aire. Ella negó con la cabeza.

-No hay quien te aguante cuando te pones en este plan.-admitió cruzándose de brazos.

-Me adoras y lo sabes.-afirmé mirándola con una sonrisa de lado.

-Además de creído, sabelotodo.-

-Se está pasando, señorita.-advertí. Me miró alzando una ceja.

-No te tengo miedo.-dijo segura.

-Ahora verás.-fui lo más rápido que pude y la cogí entre mis brazos antes de salir corriendo directo al agua.

-¡Suéltame, Zayn!-chilló mientras yo la amenazaba con dejarla caer en el agua.

-Sus deseos son órdenes para mí.-recité antes de soltarla, haciendo que se hundiera por completo.

-¿Te he dicho que te odio? –fue lo primero que dijo tras salir a la superficie.

-¿Y yo que te quiero? –volví a imitarla antes de robarla un beso.



Narra Destiny.



Llevaba toda la mañana dándole vueltas a lo que había hablado con Niall y, ya que había tomado la decisión, era el momento perfecto para hacérselo saber al interesado número uno en aquel tema.



-¿Has visto a Louis? –le pregunté a mi irlandés que salía de la cocina acompañado de Bec. Ella me miró extrañada pero fue la que contestó.

-Le he visto subir a las habitaciones.-

-Vale, gracias.-mi amigo me dedicó un pequeño gesto deseándome suerte y empecé a subir las escaleras.



Me estaba acercando a la habitación que Louis ocupada cuando escuché su inconfundible voz cantando algo. Me quedé un instante en la puerta para escucharle.



-You say, you say to everybody that you hate me. Couldn’t blame you ‘cause I know I left you all alone, yeah, I know that I left you all alone.-iba a interrumpirle pero siguió cantando.- Now I’m back at your do-or, you’re looking at me I’m sure. I should’ve seen it before, you’re all I think about baby! I was so stupid for letting you go but I-I-I know you’re still the one. You-toqué a la puerta antes de que siguiera.-Des.-murmuró.

-¿Puedo pasar? –pregunté.- Necesito hablar contigo sobre algo.

-Claro.-entré y me coloqué a su lado sobre la cama. Eché un vistazo al papel que se encontraba en sus manos: la canción que estaba cantando.- Si es sobre lo del otro día Des, no he dicho nad-empezó a decir.

-No.-dije.- Tiene algo que ver con eso pero no es lo que crees.

-¿Entonces? –preguntó, confundido. Me estaba haciendo un lío yo sola así que opté por un camino más fácil.

-Cierra los ojos.-pedí.



Narra Louis.



Su visita me resultaba extraña. Mucho más después de que me dejara claro que lo que había pasado accidentalmente (o quizás no tanto) aquella noche había sido un tremendo error.

Me pidió que cerrara los ojos y, tras un poco de resistencia por mi parte, acabé accediendo. Lo que no me esperaba para nada era sentir sus labios sobre los míos. Acto reflejo, la acerqué más a mí de la cintura, aprovechando para profundizar un poco el beso.



-No lo entiendo.-murmuré sobre sus labios.- El otro día me dices que soy un error y ahora.-puso un dedo en mis labios, haciéndome callar.

-Olvídalo.-susurró.- Olvida lo que te dije. No puedo seguir engañándome a mí misma.-apoyó su frente contra la mía.- No puedo continuar así. Te quiero y quiero estar contigo, Louis.-me miró a los ojos.- Necesito que todo vuelva a ser como antes.

-Nada podrá ser como antes, Des.-contesté y ella frunció el ceño.- Será mejor. Mucho mejor.-una sonrisa se escapó de sus labios. La acompañé.-Te lo prometo.



Ahora sí. Tras esas confesiones por parte de ambos, un beso terminó por dejar claro que las cosas entre nosotros quedaban arregladas, que ella volvía a ser mi chica.

Pasamos media tarde allí, tumbados sobre la cama, recuperando el tiempo perdido estos meses a base de besos y caricias.



-¿En serio soy como un crucigrama sin respuesta? –pregunté haciendo referencia a su canción mientras estaba recostada sobre mí. Soltó una carcajada.

-Más o menos. ¿Y yo de verdad sigo siendo la única? –Usó mi mismo recurso, aludiendo a la canción que tenía a medio escribir y que me había escuchado cantar horas atrás.

-Siempre lo has sido.-contesté.

-¡Mentiroso!-exclamó riendo y dándome varios golpes en el pecho. Reí también y besé su frente. Había echado de menos estos momentos con ella.



Narra Taylor.



Después de comer, nos habíamos dividido un poco por la casa pero sobre las seis de la tarde, casi todos nos reunimos en el salón y nos encontrábamos esparcidos en los distintos sofás y sillones que había mientras veíamos una película bastante divertida.



-No puedo creer lo que ven mis ojos.-exclamó Harry.



Automáticamente, todos dirigimos la vista hacia él, que nos indicó que miráramos a quienes se encontraban en el umbral de la puerta, a punto de unirse a nosotros. Destiny y Louis agarrados de la mano y con una sonrisa de felicidad que hablaba por sí sola.



-¿Va en serio o es una especie de broma por todo lo que liamos? –preguntó Rebecca. Todos reímos, esperando la respuesta de la pareja.

-Completamente en serio.-dijo Louis.

-¿Me estáis diciendo que el plan absurdo de este-empezó a decir Jess, señalando a Zayn.- ha funcionado?

-¿Cómo que “este”? –protestó.

-No exactamente.-respondió Des.- El caso es que hemos solucionado nuestras diferencias.-habló echándole después una mirada de reojo a Louis.

-¡Ya iba siendo hora! –exclamé.

-Sí.-me apoyó Gia.- Estabais los dos bastante insoportables.

-Tener amigos para esto.-se quejó Louis alzando los brazos  y las risas volvieron a inundar la estancia.

-Esto hay que celebrarlo.-sugirió mi chico con el que, sin poner pegas, todos estuvimos de acuerdo.



Al fin, el grupo volvía a ser el de antes.



Narra Liam.



Parecía que aquella mañana nos habíamos levantado todos con los ánimos por los suelos. Y la verdad es que razón no nos faltaba. Después de veintinueve días de sol, playa, fiestas y buena compañía, aquel era nuestro último día en el pequeño pueblo del tío de Rebecca.



-No me gustan para nada estas caras largas.-comentó Jess rompiendo el silencio que reinaba en nuestro desayuno.

-¿Y qué quieres, Jess? ¡Nos vamos mañana! –protestó Harry, pareciendo un niño de cinco años.

-Solo de pensar que hay que ponerse a hacer los papeleos de la universidad me pongo mala.-agregó Becca.

-Por no decir que eso significará que cada uno estaremos en una punta del país.-dijo mi novia.



Sabía que el futuro la preocupaba pero no por el hecho de empezar la universidad sino por saber qué pasaría con la amistad que habíamos hecho aquel año y más en concreto, con qué pasaría con nosotros dos, si seríamos capaces de sobrevivir a la distancia.



-No os quejéis tanto.-intervino Louis.- Yo tengo que ponerme a estudiar para septiembre.-Y a partir de ahí, se desencadenaron todo tipo de comentarios sobre lo que se nos avecinaba en cuanto volviéramos a Doncaster.

-Vale ya de tanto pesimismo.-dije.- Y aprovechemos el último día.


-Eso digo yo.-me apoyó Niall.- Propongo que esta noche cenemos en la playa.

-Un picnic sería genial.-opinó Jess.

-Además.-añadió Destiny.- Estos días hemos estado preparando algo para vosotros.

-¿De qué se trata? –preguntó Gia curiosa.

-Esta noche lo sabréis.-le contestó el chico de pelo rizado.



Narra Gianna.



Tras acabar con nuestro más que evidente pesimismo por terminar nuestras vacaciones en Fowey, decidimos que lo mejor sería hacer las maletas y tenerlas ya listas para el día siguiente porque el tren salía bastante temprano. Así que eso fue lo que hicimos. Terminamos de recoger el desayuno y después, nos pusimos manos a la obra con las maletas.



-Podrías echarme una mano en vez de partirte el culo de risa, ¿no crees? –le dije enfadada. Él había terminado de hacer su maleta en un santiamén. En cambio yo, tenía algunas dificultades con la mía.

-No entiendo por qué no te entran las cosas si las trajiste sin problema.-habló mientras seguía riéndose, viendo cómo en mi lucha por cerrar la maleta, era ella la que iba ganando.

-¡Harry Edward Styles! –le llamé. Él levantó las manos.

-Ya voy, ya voy.-se colocó a mi lado y, tras aplicar un poco de fuerza, consiguió cerrarla.- ¿Ves? No era tan complicado, enclenque.

-¿Qué me has llamado? –pregunté entrecerrando los ojos, mirándole fijamente.

-Enclenque.-repitió acercándose a mí, mirándome divertido.

-Te voy a.-hablé pero no me dejó acabar.

-Comer a besos. Puedes ir empezando.-dijo burlón mientras me cogía de la cintura.

-Eres idiota.-murmuré.

-Creí que nuestra fase de insultos estaba más que superada después de tanto tiempo.



Narra Niall.



Estábamos pasando un día bastante divertido y ahora nos quedaba lo mejor. El picnic en la playa pondría el broche final a nuestras vacaciones tal y como habíamos decidido por la mañana. Avisamos también a Peter, que se unió con gusto. Louis y él habían empezado a llevarse mejor ya que el rubio le había dejado bien claro que no tenía ningún interés en mi querida mariposilla salvo el de una amistad.

Pusimos rumbo a la playa por última vez cargados con todo lo necesario para pasar una noche increíble, incluida mi guitarra. No había nadie más allí así que, lo teníamos para nosotros solos. Nos acomodamos y empezamos a cenar.

No nos equivocábamos al pensar que un picnic era una idea genial pues lo pasamos en grande y las risas no faltaron a nuestra cita.



-¿Y esa sorpresa de la que hablabais en el desayuno? –preguntó Gia.

-Que impaciente eres.-le dijo Bec a la que la castaña sacó la lengua.

-Ven aquí, mariposilla.-indiqué mientras sacaba la guitarra de la funda.



Nos habíamos sentado en círculo: las chicas todas juntas y nosotros a continuación. Siguiendo mi indicación, Des se levantó para colocarse en el hueco que le había hecho entre Harry y yo. A mi otro lado, tenía a Louis.



-Sabéis ya de lo que va esto, ¿no? –pregunté y rieron.

-La hemos compuesto entre los cuatro.-habló Louis.

-Estas vacaciones han dado para mucho.-comentó Des.

-Cuando quieras.- me dijo Harry y empecé a rasgar las cuerdas entonando la melodía. [pinchad en el link :)]




Narra Jessica.



Fue el chico de rizos el que tenía que empezar a cantar aquella canción que supuse hablaría del verano que habíamos pasado allí.



-Do you remember summer '09.-la voz ronca de Harry acompañó la guitarra de Niall.-Wanna go back there every night. Just can’t lie it was the best time of my life.-sonrió ampliamente antes de seguir.- Lying on the beach as the sun blew out, playing the guitar by the fire too loud. Oh mama, they could never set us down.-Él terminó con la primera estrofa y le siguió Louis.

-I used to think that I was better alone, why did I ever wanna let you go?-cantaba con los ojos casi cerrados.-Under the moonlight as we stare at the sea. The words you whispered I will always believe.

-I want you to rock me, rock me, rock me, yeah.-cantaron los cuatro a la vez el estribillo.-I want you to rock me, rock me, rock me, yeah. I want you to hit the pedal, heavy metal, show me you care. I want you to rock me, rock me, rock me, yeah.-

-We were together summer 09.-ahora era el turno de Des.-Wanna roll back like pressing rewind. You were mine and we never said goobye-ye-ye.



Niall empezó después que ella, mientras la rubia le hacía los coros por detrás.



-I used to think that I was better alone (better alone), why did I ever wanna let you go? (let you go) Under the moonlight as we stare at the sea (stare at the sea). The words you whispered I will always believe.



Narra Harry.



Una vez más, y con Niall dándole caña a la guitarra, empezamos los cuatro el estribillo de la canción.



-I want you to rock me, rock me, rock me, yeah. I want you to rock me, rock me, rock me, yeah. I want you to hit the pedal, heavy metal, show me you care. I want you to rock me, rock me, rock me, yeah.



Ahora nos tocaba a Des y a mí juntos. Cantábamos sonriendo, mirando a nuestros amigos que nos escuchaban atentamente.



-R-O-C-K me again, R-O-C-K me again, R-O-C-K me again yeah. I want you to.-esa última frase la pronuncié en solitario dando paso a que Louis y Niall repitieran este trozo de nuevo.



- R-O-C-K me again, R-O-C-K me again, R-O-C-K me again yeah.



Des empezó a marcar el ritmo de la canción dándose con la palma de la mano en la pierna derecha antes de seguir.



-I want you to rock me, rock me, rock me, yeah.

-I want you to rock me, rock me, rock me, yeah-repitió Louis.

-I want you to hit the pedal.-nos tocaba a Niall y a mí.-Heavy metal, show me you care. I want you to rock me, rock me, rock me yeah.



Y volvimos a repetir el estribillo una vez más antes de acabar, los tres cantábamos mientras Des nos hacía los coros.



-I want you to rock me, rock me, rock me, yeah. I want you to rock me, rock me, rock me, yeah. I want you to hit the pedal, heavy metal, show me you care. I want you to rock me, rock me, rock me, yeah.



Narra Rebecca.



La noche siguió entre risas, bailes y alguna que otra copa de alcohol. Nos habíamos propuesto disfrutar al máximo esa última noche allí y era exactamente lo que estábamos haciendo.

A la mañana siguiente, nos levantamos con un dolor inundando nuestra cabeza debido a la resaca.



-¿Quién tuvo la genial idea de un picnic con alcohol incluido la noche antes de irnos de viaje? –preguntó Tay aún sin estar bien despierta.

-Fue Jessica.-la acusó Harry apenas sin voz, con la cabeza escondida en sus brazos que estaban apoyados en la encimera de la cocina.

-Luego decís que soy yo el de los planes absurdos y las ideas locas.-comentó Zayn.

-No, si sois tal para cual.-dijo Des.



Desayunamos lo poco que nos entró en el estómago y tras recoger y dejarlo todo tal y como nos lo habíamos encontrado, empezamos a salir de allí cada uno con su respectiva maleta.



-Es una pena que hayan pasado tan rápido los días.-murmuró Niall mirando la fachada.

-Es lo que hay.-respondió Liam.-

-Aún tenemos unos días de vacaciones antes de que empiece lo duro.-aclaró Gia.

-Y queda tu cumpleaños.-apuntó Louis señalando a Liam.

-Cierto.-dije.- Hasta pronto, Fowey.-murmuré cerrando la puerta con llave y pusimos rumbo a la estación de tren. Después de un mes, volvíamos a casa.



¡Hola chicas! Sé que debería haber subido de Our Little Secret pero como esta está llegando a su fin, he pensado que sería mejor subir otro capítulo de Unforgettable Summer. Ya lo tenéis, Louis y Des vuelven a estar juntos y todo el grupo está feliz al fin. Todo chachi. En cuanto a las canciones del capítulo de hoy, supongo que las dos las habréis reconocido al instante. La primera, la que canta Louis es "Still the One" y bueno, es evidente lo que dice ese trozo pero os dejo la traducción aquí, sería algo como: "Le dices a todo el mundo que me odias. No puedo culparte, sé que te deje sola. Ahora estoy de nuevo en tu puerta, me estás mirando, estoy seguro. Debería haberme dado cuenta antes, ¡eres todo en lo que pienso, nena! Fui un estúpido por dejarte ir pero, yo, sé que sigues siendo la única." La segunda, la que cantan los cuatro es "Rock Me" y bueno, me pareció que era una buena canción para despedir las vacaciones jijij. Este es el penúltimo, creo que me voy a poner a escribir el último y el epílogo y así os lo subo y no os hago esperar mucho con el final. En fin, espero que os haya gustado. No hay más que decir por hoy. Muchísimas gracias y, nos vemos en el siguiente.
Love,
Sarai.

jueves, 7 de agosto de 2014

Capítulo Doce: Como conducir un Maserati.





Narra Rebecca.

En cuanto terminamos de arreglarnos las cinco, bajamos al encuentro de los chicos que ya nos esperaban junto a la puerta. Caminamos hasta la plaza del pueblo y allí, nos reunimos con Peter. Había un gran ambiente de fiesta y la mayoría de los habitantes estaban allí concentrados, bebiendo, bailando y pasándolo bien. En seguida, me vi envuelta entre los brazos de Niall, haciendo que me moviera al ritmo de la música que sonaba en ese momento.

-¿Y este ataque de amor que te ha dado? –le pregunté divertida mientras dejaba pequeños besos por mi cuello y subía hasta mi mandíbula. Se separó y me miró sonriendo.
-¿Es que ahora no puedo ser cariñoso con mi novia?
-Es extraño que te den estos ataques en público.-
-Si quieres me voy.-dijo haciendo un gesto con los ojos y seguidamente, un amago de irse. Le agarré del cuello de la camisa que se había puesto y le atraje hasta mí.
-He dicho que es raro, no que no me guste.-ambos sonreímos antes de fundirnos en un largo beso.

Después de bailar un par de canciones más, una muchacha joven se subió al escenario y llamó nuestra atención hablando por un micrófono.

-Buenas noches, ¿lo estáis pasando bien? –preguntó simpática. Todo el mundo respondió que sí.- Bueno, pues como ya sabéis, es tradición hacer un pequeño “show” por llamarlo de alguna manera.-la gente rió.- Así que, antes de que el grupo de hoy empiece a tocar, ¿quién se anima a deleitarnos con sus talentos musicales?

Narra Liam.

La gente aplaudió la intervención de la chica de pelo oscuro y, sin tardar mucho, dos niñas pequeñas, iguales, subieron al escenario. Hablaron un momento con un miembro de la banda que tocaría después y empezó a sonar una música muy animada. Ambas cantaban bastante bien, se las veía cómodas ahí arriba y contagiaron al público con su buen humor. El siguiente en subir al escenario fue un chico que tendría más o menos nuestra edad. Él eligió tocar una balada, creo que de Ed Sheeran, con una guitarra. En cierta forma, me recordaba a nuestro irlandés.

-¿Quién es el siguiente? –preguntó de nuevo la morena, colocándose en el centro del escenario una vez el chico se bajó. Nadie contestó. Parecía no haber más candidatos aquella noche.
-Sube tú, Des.-dijo Peter.
-Ni de broma.-contestó mi amiga. Y ahí fue cuando todos empezamos a animarla.

-Venga.-volvió a intervenir Peter.- Canta esa que me enseñaste el otro día.

Insistimos durante algunos minutos pero Des, siguiendo en su tónica de cabezota, se negó en rotundo.

-¡Ella cantará! –gritó Harry señalándola, llamando la atención de todo el mundo y haciendo que nuestra rubia, se convirtiera en un tomate andante.

Narra Taylor.

Harry tuvo la gran idea de hacer que Des subiera al escenario sí o sí y ella lo hizo, a regañadientes y llenando de insultos al pobre chico de rizos. Peter había mencionado que ella había escrito una canción nueva y, conociendo las dotes que Des tenía para eso, estaba deseando escucharla. Seguro que sería increíble.

-Tu cara no me es familiar, ¿eres del pueblo? –le preguntó la chica morena tras agradecerla que subiera al escenario.
-No.-explicó.- Mis amigos y yo hemos venido a pasar unos días de vacaciones.
-Genial.-le sonrió.- Pues, ¡esto es todo tuyo! –y abandonó el escenario.

Des pidió prestada una guitarra acústica que se colgó al hombro. Comprobó que estuviera afinada y se acercó al micrófono. Haría la presentación de su canción, al igual que habían hecho los anteriores.

-Hola a todos.-saludó sonriendo tímidamente.- La canción que voy a cantar la he escrito yo misma.-se escucharon murmullos.- Se llama Red. [poned la canción mientras :) :)]

A continuación, tocó unos acordes con la guitarra y con los ojos cerrados, empezó a cantar.

-Quererle es como conducir un Maserati nuevo por un callejón sin salida. Más rápido que el viento, apasionado como el pecado, acabando de repente.-tomó un poco de aire antes de seguir.-Quererle es como querer cambiar de opinión una vez que ya estás volando en caída libre. Como los colores del otoño, tan brillantes justo antes de perder su color.-el ritmo de la canción empezó a acelerarse para empezar el estribillo.- Perderle fue azul, como nunca había conocido. Echarle de menos fue gris oscuro a solas. Olvidarle fue como tratar de conocer a alguien que nunca conociste pero amarle fue rojo. Amarle fue rojo.

Narra Harry.

No había que ser muy listo para saber de qué trataba aquella canción. Sin duda, hablaba de su relación con Louis.
Como siempre le ocurría a nuestra amiga, conforme pasaba los segundos sobre el escenario, su vergüenza iba desapareciendo y, prácticamente no quedaba nada de ella cuando empezó a cantar la segunda estrofa.

-Tocarle fue como darse cuenta de que todo lo que alguna vez quisiste esta justo ahí, delante de ti. Memorizarle fue tan sencillo como saberte toda la letra de tu vieja canción favorita. Pelear con él era como intentar resolver un crucigrama y darte cuenta de que no hay una respuesta correcta.-esbozó una pequeña sonrisa al cantar aquella frase.-Arrepentirse de él fue como desear no haberte enterado nunca de que el amor podría ser tan fuerte.-levantó la vista, dirigiéndola a donde estábamos nosotros. La sonreí alzando el pulgar y ella negó con la cabeza. Sabía que esta me la guardaría.- Perderle fue azul, como nunca había conocido. Echarle de menos fue gris oscuro a solas. Olvidarle fue como tratar de conocer a alguien que nunca conociste pero amarle fue rojo. Amarle fue rojo.-Miraba su guitarra mientras la tocaba, asegurándose de que eran los acordes correctos y miró al frente para seguir cantando la parte final.- Su recuerdo viene en flashbacks y ecos. Me digo a mí misma que ya es hora, que tengo que dejarle ir pero seguir adelante después de él es imposible y más aún cuando todavía lo veo todo en mi cabeza pintado de un rojo ardiente. Ardiendo. Era rojo.-volvió a entonar el estribillo.- Oh, perderle fue azul, como nunca había conocido. Echarle de menos fue gris oscuro a solas. Olvidarle fue como tratar de conocer a alguien que nunca conociste porque amarle fue rojo. Rojo. Un rojo ardiente.-cerró los ojos una vez más durante la canción, cantando con fuerza.-Y es por eso por lo que está dando vueltas en mi cabeza. Vuelve a mí, rojo ardiente, yeah, yeah.-rasgó una vez más la guitarra y, con el silencio rodeándonos, cantó la última frase.-Su amor fue como conducir un Maserati nuevo por un callejón sin salida.

Todo el mundo empezó a aplaudirla y ella, tras agradecerlo varias veces, bajó para unirse a nosotros.

-Lo has hecho genial.-le dije.
-Voy a matarte Harold, lo sabes, ¿verdad? –me amenazó y me eché a reír.

Narra Destiny.

-Bonita canción–aquella voz me sobresaltó. Estaba en mi mundo, observando desde atrás cómo mis amigos bailaban al ritmo de la música. Después de mi improvisada y obligada actuación, un grupo había empezado a tocar. Me giré para contestarle.
-Gracias, supongo.-respondí, esbozando una pequeña sonrisa. Nos quedamos en silencio. Era una situación algo incómoda a pesar de que últimamente, consiguiéramos hablarnos sin discutir. Le vi humedecerse  el labio inferior con la lengua y seguidamente, atraparlo entre sus dientes.
-Sé que me odiarás por esto, Des.-pronunció en un susurro con su mirada puesta en mi boca.- Pero necesito hacerlo una vez más.-y antes de darme tiempo a reaccionar, me estaba besando.

Me gustaría decir que pude resistirlo pero no fue así. Nada más sentir su contacto, mis manos se colocaron en su nuca para no dejarle escapar. Hacía mucho tiempo que no sentía sus labios sobre los míos ni su lengua indagando a su antojo por mi boca y lo necesitaba. Durante unos segundos, nos miramos a los ojos, escuchando solo el sonido de nuestra respiración acelerada. Fui yo la que le volvió a besar.

-Vámonos a casa.-pedí, hablando con dificultad, cuando nos separamos para poder respirar.

No dijo nada más. Solo me cogió de la mano y tiró de mí, guiándome hasta la casa del tío de Rebecca. Ella había repartido varios juegos de llaves y uno de ellos, lo tenía él. Abrió la puerta y en cuanto entramos en casa, nuestros labios se unieron de nuevo. En tiempo récord, nos encontrábamos en su habitación. Necesitaba sus caricias. Necesitaba sentir sus labios recorriendo cada centímetro de mi piel. Por primera vez en la vida, mi corazón y mi cabeza se habían puesto de acuerdo y me dejé llevar aun sabiendo que, posiblemente al día siguiente, me arrepentiría de aquello.

Narra Louis.

Sentí algo de movimiento en la habitación. Poco a poco abrí los ojos y la pillé con las manos en la masa. Estaba de pie, junto a la cama, en ropa interior y recogiendo con cuidado de no hacer ruido toda la ropa que la noche anterior había acabado en el suelo. Me incorporé y miré el reloj: las cinco de la mañana.

-¿Dónde vas, Des?-pregunté con el ceño fruncido, adormilado aún.
-A mi habitación.-respondió susurrando.
-Puedes quedarte si quieres.-dije pidiendo por dentro que por favor lo hiciera. Negó con la cabeza y se dispuso a salir de la habitación.
-Louis.-me llamó antes de abrir la puerta. Suspiró.- Lo que ha pasado esta noche…-empezó a decir. Cerré los ojos deseando que no fuera a decir lo que me temía.- Lo siento, no sé qué me ha pasado pero...ha sido un…-no digas “error”, no digas “error”.- error.-MIERDA.
-Tranquila, no te preocupes, no.-titubeé un poco.- no saldrá de aquí. Lo prometo.-

-Gracias, Lou.-susurró antes de salir de allí.

Me giré en la cama, quedando bocabajo. Quería gritar. No me lo podía creer. Pensaba que las cosas habrían cambiado. Que a partir de hoy, todo volvería a ser como antes: ella mi chica, todos felices. Pero no. Tenía que seguir siendo la mayor cabezota del mundo. ¡Te odio, Des! No puedes dejar que te haga mía y largarte diciendo que ha sido un error. ¡Y para colmo llamarme “Lou”! Es como si a un niño pequeño le pones un trozo de tarta de chocolate delante y se la quitas justo cuando va a darle el primer bocado.

Narra Gianna.

Bajé seguida de Harry tras estar un rato en la cama compartiendo besos después de despertarnos. Íbamos camino de la cocina para desayunar cuando vi movimiento en el salón. Era Jessica que recogía una sábana y una almohada.

-Ahora voy.-le dije a Harry. Besé su mejilla y entré en el salón.- ¿Jess? –pregunté con el ceño fruncido.- ¿Has dormido aquí?
-Sí.-contestó seria, terminando de recoger.- No quería pasar la noche con Zayn.-y antes de que preguntara la razón, habló de nuevo.- Y no, ahora no quiero hablar de ello.-me quedé mirando cómo subía las escaleras y se cruzaba con él en el camino.

Ambos se miraron y cuando él intentó decirla algo, ella le dio la espalda. ¿Qué habría pasado entre estos dos?

-¿Estás bien? –le pregunté a él. No traía buena cara.
-No te preocupes.-sonrió levemente.- Se le pasará.- ¿Pero el qué? ¿Por qué nadie decía qué demonios había pasado?

Los dos entramos en la cocina. Aparte de Jessica, los únicos que faltaban eran Niall y Taylor que hicieron su aparición poco después.

-Des, ¿dónde te metiste anoche? –le preguntó la morena.- Peter estuvo buscándote para despedirse de ti.
-Es que.-empezó a decir.-no me encontraba muy bien. Me dolía mucho la cabeza.
-Y tuve que acompañarla a casa.-intervino Louis. La verdad es que eso era bastante raro. Nos miramos entre todos, pensando lo mismo.-

Narra Zayn.

Todos comentaban lo bien que lo habían pasado la noche anterior mientras desayunábamos pero yo no podía dejar de pensar en lo que había causado el enfado de Jess. ¡Vamos, no había sido nada! Y ella se lo había tomado muy a pecho. Jamás la había visto ponerse así. Pero no era nada demasiado grave.
Me acabé el desayuno y subí a la habitación. Tenía que hablar con ella, hacerla entrar en razón.

-Jess, ¿qué haces? –estaba recogiendo sus cosas. ¿Es que se había vuelto loca?
-Le pediré a Des dejar mis cosas en su habitación.-habló sin ser capaz de mirarme.
-¿Tú te estás oyendo? –dije incrédulo.- Es que no me puedo creer que estés montando todo este numerito.

-¿Eso es lo que piensas? ¡Genial! –En serio, se había vuelto majara. Algo que le había sentado mal. Aquella no era mi Jess ni por asomo.- Puedes irte tranquilamente con la rubia de anoche.-soltó y abrí los ojos.
-Te recuerdo que el celoso de la pareja era yo.-comenté divertido.- Al menos, tenía mis motivos.
-No claro, ¡si ahora la culpa de todo la tendré yo! –exclamó y no pude evitar soltar una pequeña risa. Estaba demasiado graciosa enfadándose de esa manera.- Y te ríes, ¡esto ya es el colmo! -La cogí del brazo antes de que saliera por la puerta.
-Jess.-la acorralé contra la pared.- ¿Quieres contarme por qué demonios te pones así por una tontería?

Narra Jessica.

Ni yo misma sabía por qué. Yo no solía ser ese tipo de chicas que se ponen celosas a la primera de cambio. De hecho, creo que nunca me había sentido de esta manera. Y no era para nada agradable. Quizás ese sentimiento se había activado la noche anterior cuando le vi charlando tan animadamente con esa chica. Quizás había sido porque me había dado cuenta de que algún día podría perderle, de que esto que teníamos podría no durar para siempre.

-Contéstame.-pidió buscando mi mirada mientras yo, intentaba esquivarla.- Jessica.-pronunció.
-No lo sé, ¿vale? –le grité. Noté como algunas lágrimas empezaban a acumularse en mis ojos. ¿Qué demonios me ocurría?
-Jess, no llores.-dijo visiblemente preocupado.- Oye, lo siento.-acarició mi mejilla con su pulgar repetidas veces.- Siento si anoche hice algo que te molestara o.-

Y fue ahí cuando me di cuenta de que me estaba comportando como una tonta. Era yo la que siempre le decía que no tenía que tener celos de Liam y ahora iba y le montaba el número del siglo porque fuera amable con una chica.

-Creo que el problema soy yo.-admití.- Debo haberme vuelto paranoica o algo.-le escuché reírse.- No tiene gracia, Zayn.
-¿Y vas a contarme qué es lo que te ha vuelto paranoica? ¿Debo preocuparme?
-Mejor no te lo digo, vas a pensar que soy tonta.-dije avergonzada. Besó mi frente y sonreí.
-Tonta o no, paranoica y aunque te den más ataques de estos, voy a seguir queriéndote igual, por si es eso lo que tanto te preocupa.

Narra Niall.

Las fiestas patronales del pueblo duraron un par de días en los que no paramos un momento. Los días de nuestras vacaciones allí se iban agotando así que, la mayoría del tiempo lo pasábamos en la playa, haciendo un poco el vago.

-¿No te bañas, duendecillo?
-Ahora no me apetece.-le contesté.
-Como a mí.-sonrió sentándose a mi lado. Éramos los únicos que quedábamos en la arena. Nos quedamos en silencio.
-Estás muy callada, mariposilla.-lo rompí.- ¿Vas a decirme qué es lo que hay en esa cabecita? –le di un par de toques en la sien. Resopló.
-Hay algo que no te he contado.
-¿Ahora me guardas secretos? –pregunté haciendo un poco de teatro.- Esta relación va en picado, lo veo.-ella rió y me empujó levemente.

-Creo que si no te lo cuento, explotaré así que…-respiró hondo.
-Venga mujer, me estás asustando.-la animé.
-¿Recuerdas que el día que fuimos a las fiestas, volví a casa con Louis porque me encontraba fatal? –asentí con la cabeza.- Pues digamos que no fue exactamente así.-hizo una pequeña pausa, cerró los ojos y habló rápidamente.- Me acosté con él.
-¿Qué? –abrí los ojos como platos.- ¿Me tomas el pelo?
-No haces que me sienta mejor así, Nialler.-protestó.- ¡Estoy hecha un lío! Quise parecer arrepentida y se lo dejé claro pero en realidad, no lo estoy. Y sé lo que me vas a decir, que me ha hecho daño ya dos veces, que no debería si quiera plantearme el volver con él pero.-la corté.
-Des, escucha.-hice que me mirara.- Tienes razón en lo que dices. Es verdad que te lo ha hecho pasar fatal pero también sé que es el único que te ha hecho feliz. A veces para ser feliz, hay que sufrir.
-Tú no sabes lo que estás diciendo.-rió.- Le odias.
-Le odio cuando no te valora. Pero te quiere y se lo ha currado, debo admitirlo.
-¿Y con qué cara voy yo a decirle que quiero estar con él?-sonreí ampliamente y pasé mi brazo por sus hombros.
-Ya lo hiciste la primera vez, podrás una más.


¡Hola chicas! ¿Qué os ha parecido el capítulo? ¿Sorprendidas por lo que ha pasado? Bueno, al fin ha pasado algo bueno entre ese par que era lo que todas queríais jajajaja Quería hacer una aclaración con lo de la canción, normalmente las pongo en inglés pero, esta vez, como describía a la perfección la relación entre Des y Louis, he querido ponerla traducida para que todas os enterárais en condiciones. Y ahora....tengo una mala noticia: Unforgettable Summer llega a su fin. Sí, como lo leéis. Quedarán dos capítulos, tres como mucho, más el epílogo. Ya avisé cuando acabó la primera parte, que la secuela sería bastante más corta y dado que me está costando un montón escribirla porque no me vienen más ideas para esta historia, lo mejor es terminarla y dejar de rizar el rizo. Pero como he dicho, aun queda algún capitulillo y prometo que el epílogo no os dejará indiferente. Cuando llegue a su fin, ya os contaré porque tengo varias ideas en mente para seguir escribiendo nuevas historias, así que no os libraréis de mí tna facilmente. Nada más por hoy. No creo que suba hasta la semana que viene -sábado o domingo- porque me voy esta tarde a mi pueblo y no tendré suficiente internet para buscar gifs y demás, así que si puedo subiré de Our Little Secret que es menos complicado. Muchísimas gracias.
Love,
Sarai.